Alimentación con presas congeladas

Autor: animalls.net  Página Web: » Animalls.net

La alimentación con presas congeladas

En la mayoría de los países con una marcada tradición terrarófila, las serpientes son alimentadas con presas congeladas. Las ventajas de este tipo de alimento son innegables.
Es mucho más fácil mantener ratones congelados que vivos, no hay que preocuparse de alimentarlos, ni de limpiarlos, ni del espacio que tienen.
En segundo lugar nos evitamos el mal trago de tener que sacrificarlos nosotros en el caso de que este sea un problema.
En tercer lugar podemos mantener mayor cantidad de presas en casa que si usásemos ratones vivo, y son más fáciles de transportar, hasta el punto de poderlas comprar por correo o incluso ir una vez al año en busca de un criador de confianza y comprar existencias suficientes. Además, los ratones congelados son siempre más baratos que los vivos, por la sencilla razón que generan menos gastos en su producción. No obstante también tienen sus inconvenientes. Puede ser difícil encontrarlos, y las serpientes son mucho más reacias a aceptarlos, sobre todo si no hacemos las cosas bien.
A la hora de comprar ratones congelados debemos de buscar sobre todo calidad antes que precio. Si no están correctamente envasados, pueden sufrir una alteración conocida como quemadura del frío, en especial en el caso de los "pinkies" (ratones recién nacidos o de pocos días). Esta alteración consiste en la aparición de una mancha oscura que corresponde a una zona en la que los tejidos han perdido agua y se han resecado. Si los ratones llevan congelados mucho tiempo pueden enranciarse, lo que es bastante insalubre para el animal que los ingiere. También pueden aparecer colores anormales en la zona abdominal.
Lo mejor que podemos hacer a la hora de comprar ratones congelados es dirigirnos a un criador de confianza. Es mejor no comprar cantidades demasiado grandes para evitar tener que dar a nuestra serpiente ratones muy viejos y por tanto, con mayor posibilidad de estar enranciados. Si no estamos seguros de la calidad del alimento vendido por un establecimiento o suministrador compremos una cantidad pequeña y veamos que tal resulta.
Si el olor o el aspecto de un animal después de descongelarlo nos ofrece dudas es mejor tirarlo que arriesgarnos.
Hay dos métodos para descongelar los ratones. El primero y más simple es dejarlos a temperatura ambiente hasta que estén totalmente descongelados. También se los puede descongelar más rápidamente metiéndolos en una bolsa y después la bolsa en agua caliente. Hay quien mete directamente el ratón en agua caliente, pero con el método de la bolsa no evitamos el secarlo después.
NUNCA hay que volver a congelar un ratón después de descongelarlo, y ha de consumirse en un lapso de tiempo relativamente corto. Si nuestra serpiente no ha querido aceptar la presa lo mejor que podemos hacer es tirarla y no intentar reciclarla, o es probable que por ahorrarnos algo de dinero tengamos a la larga que pagar más.
NUNCA debemos de calentar un ratón congelado en un microondas. Lo más seguro es que el animal explote y lo ponga todo perdido. Además, algunos puntos internos del ratón pueden calentarse en exceso, de tal manera que cuando toquemos el ratón nos puede parecer que su temperatura es normal, y la serpiente al comerlo llegue a quemarse el esófago.

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