Cómo sostenerlo correctamente

Autor:  White  Costa  Página Web: » Sólo conejos enanos

¿Cómo alzarle y sostenerle en brazos correctamente?

El primer paso es acercarte a él hablándole cariñosamente mientras le acaricias la frente o la parte superior de la cabeza. No le ofrezcas tu mano para que la huela, ni toques sus patas traseras, ya que la mayoría de conejos lo considerarán una ofensa y podrían reaccionar atacando.
Después, puedes alzarle sujetando con una mano el pellejo que tiene tras las orejas, con la otra situada en su trasero, y tirando hacia arriba. Otra manera más sencilla para la mayoría de gente es poner una mano debajo de su barriga, otra mano en su trasero, y tirar hacia arriba recostando al conejo en tu pecho y sujetándolo por el trasero. En cualquier caso, nunca debes alzarle agarrándole por las orejas o por el cuello.
Muchos conejos detestan ser alzados, sobretodo durante su adolescencia, y pueden expresar su indignación moviéndose bruscamente, pataleando o mordiéndote. Simplemente son intentos de volver al suelo, donde ellos tienen el control de la situación. Sabiendo esto, puedes enseñarle a aceptarlo, así que no desesperes.
La mejor manera de empezar a practicar es alzarlo desde su jaula, siempre que el techo de ésta pueda ser abierto. Si no, déjalo suelto por una habitación pequeña donde no encuentre sitios para esconderse, como el cuarto de baño. Aplica lo explicado anteriormente, pero no lo hagas de manera brusca o te atacará. Probablemente necesites varios intentos, pero esa es la clave. Cuanto más practiques más confianza tendréis tanto tú como él.
Cuando ya lo tengas arriba, vuélvelo a dejar en el suelo y recompénsale con comida. Luego, repite el ejercicio y en poco tiempo su aprensión disminuirá. Nunca presupongas que por tener a tu conejo en brazos ya está seguro. Si se siente incómodo, puede intentar saltar para escapar y eso no debe ocurrir jamás. Ya sabes que su esqueleto es extremadamente delicado y una mala caída puede ocasionarle una rotura o fisura en algún miembro, y te lo digo por propia experiencia. Si el conejo intenta escabullirse de ti, sujétalo firmemente contra tu pecho hasta que se calme, y luego Un consejo más: siempre que quieras sacar a tu conejo de la jaula, empújale por el trasero. Así evitarás algún que otro mordisco. Y si tu problema es que no quiere volver a entrar en ella, llénala de comida y te aseguro que no podrá resistir la tentación de entrar.

El trance

Poner a tu conejo en estado de trance puede serte muy útil a la hora de cortarle las uñas, darle medicinas, revisar sus dientes o calmarle si se ha asustado por algo.
Debes sujetar firmemente a tu conejo durante toda la operación por si se despertara súbitamente y diera un respingo. La mejor manera de empezar es levantarlo del suelo y situar el brazo derecho entre sus patas traseras y delanteras, de tal manera que las patas derechas queden a un lado, las izquierdas al otro, y toda su barriga extendida por tu brazo. En ese momento debes empezar con las caricias en su cara, frente y mejillas, y notarás como se va relajando hasta el punto de que la cabeza se le cae hacia un lado.
Tras pocos minutos de caricias, verás como el conejo está como hipnotizado y se deja hacer cualquier cosa, pero no te asustes porque es un simple estado de relajación total. El siguiente paso, siempre que cuentes con la ayuda de alguien, es cortarle las uñas, revisarle los dientes, darle una medicina, etc. Si nadie puede ayudarte, existe una manera de hacerlo tú mismo, pero corres el riesgo de que el conejo se despierte mientras lo intentas. En todo caso, es sólo cuestión de práctica así que pruébalo. Una vez lo tengas ya en trance sobre el brazo, dale la vuelta con cuidado y apoya su espalda en una superficie lisa como una mesa, un sillón o tus propias piernas. De este modo, podrás hacerle las revisiones tú mismo.
El trance no es un método tan difícil como parece y es realmente útil. El animal no sufre ni está dormido, sólo se encuentra extremadamente relajado, por lo que no dudes en intentarlo cuando tu conejo y tú ya tengáis una relación de confianza. Lo más importante es no dejar de acariciarle hasta que esté verdaderamente ido, y dejar que se despierte por sí mismo tras salir del trance.