En Guatemala
el decreto 63-79 considera una contravención a la ley
el comprar, vender y poseer fauna silvestre nativa,
pues con ello se estimula uno de los mercados negros
más grandes y lucrativos del mundo, que perjudica a
la nación en varios aspectos, como lo es la disminución
de biodiversidad faunística, patrimonio nacional y mundial.
El tener
un animal silvestre como mascota no sólo contribuye
a exterminar las poblaciones naturales, pues por un
animal que llega vivo al mercado de mascotas, han muerto
diez de su misma especie, sino que además se constituye
en un problema de diseminación de enfermedades, y es
una crueldad con los animales silvestres que son alejados
de su medio y son obligados a vivir en condiciones degradantes
y bastante inapropiadas.
Un animal
silvestre cautivo está en un clima y humedad inadecuados,
en muchos de los casos no reciben una dieta conveniente,
no pueden dar rienda suelta a sus institutos, no pueden
reproducirse y desarrollan problemas síquicos comportamentales.
No compre,
y haga lo posible por no tener animales silvestres como
mascotas, a muchas personas nos gustan los animales
pero no los condene a una prisión de por vida. Los animales
silvestres tienen derecho a permanecer en su medio,
el cual es el único lugar donde pueden vivir tranquilos
y felices.
Si ya tiene
una, haga lo mejor posible para mantenerla bien, en
cuanto limpieza, alimentación, cuidados especiales,
y sobre todo mucho amor porque ellos se lo merecen.
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