El alimoche, el gavilán, el milano, el buitre leonado, el halcón, el búho
real, el buitre ratonero, la abubilla, la alondra, la cigüeña blanca, el vencejo,
la grajilla, el ruiseñor, el gorrión, la urraca, el rabilargo, el martín pescador,
la perdiz, el jilguero, el mirlo, el petirrojo, así como especies acuáticas
como la focha, el pato, el porrón zampullín y el ánade, son las principales
especies de aves que viven en la Comunidad de Madrid, que también acoge poblaciones
de águila imperial, cernícalo primilla, cigüeña negra, buitre negro y avutarda,
que se hallan en peligro de extinción. Así lo ha manifestado a MDO la organización
SEO/BidLife, que destaca que en España existen 400 especies de aves -más de
un setenta por ciento en Madrid-, de las que al menos 17 se encuentran amenazadas.
Para este colectivo ecologista, la "única manera posible" de preservar estas
poblaciones de aves amenazadas es a través de la declaración de ZEPAs -Zonas
de Especial Interés para las Aves- y de IBAs -Lugares de Importancia Internacional
de Aves-. En concreto, afirma SEO/BirdLife, la región madrileña cuenta con siete
ZEPAs y ocho IBAs, que se extienden en un total de 543.701 hectáreas. "Es necesario
-destaca el colectivo ecologista- que las administraciones respeten estos territorios
y que se eviten casos como el de la construcción de la autopista de peaje R-2
de Madrid a Guadalajara, que atraviesa uno de los mejores núcleos de avutarda
de la Comunidad de Madrid".
Estas figuras de protección están incluidas en la Directiva AVES. Esta normativa,
de obligado cumplimiento por todos los estados de la Unión Europea, pretende
la protección de todas las especies de aves que viven normalmente en estado
salvaje en el Viejo Continente. De acuerdo con esta Directiva, los Estados miembros
tienen la obligación de proteger los territorios "más adecuados en número y
superficie para grantizar la conservación de las especies, así como, en el caso
de las migratorias, los lugares más importantes de reproducción, muda, invernada
y descanso en los pasos, insistiendo en las zonas húmedas".
Amenazas
En la Comunidad de Madrid, actualmente se desarrollan dos programas para recuperar
el águila imperial ibérica y el cernícalo primilla. Ambas especies "se encuentran
en peligro de extinción y, en concreto, la Imperial en un estado muy delicado".
Así, la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza del Ministerio de Medio
Ambiente, en la que participan representantes de la Administración del Estado
y de las Comunidades Autónomas, ha aprobado una Estrategia para la Conservación
del águila imperial, presente sólo en cinco Comunidades Autónomas: Madrid, Castilla
y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía.
Las principales amenazas de estas aves, de las que quedan menos de 140 parejas
-en Madrid, cincuenta-, son el veneno y la ausencia de comida, pues el conejo,
una pieza clave en su alimentación, tan característica del ecosistema mediterráneo,
se halla en muy mala situación, tanto por las enfermedades contagiosas que sufre
(mixomatosis y neumonía hemorrágico vírica), como localmente por la caza excesiva.
"El compromiso de conservar la especie -señala SEO/BirdLife- ha de simbolizarse
y materializarse en la Declaración del Águila Imperial Ibérica como de Interés
General de la Nación por el Parlamento, para que las acciones para su cuidado
prevalezcan".
Por su parte, un equipo de esta organización ecologista ha llevado a cabo el
seguimiento de una de las colonias de cernícalo primilla más importante de la
Comunidad de Madrid, la establecida en la Iglesia de Perales del Río (Getafe).
Estos trabajos han supuesto la instalación de 48 cajas nido en el interior de
la colonia, con el fin de aumentar los lugares potenciales de nidificación.
"La SEO/BirdLife no sólo pretende con el mencionado estudio localizar las áreas
que utiliza el cernícalo primilla para alimentarse, sino que además intenta
establecer el tipo de cultivos en los que esta pequeña rapaz prefiere cazar.
El objetivo último del trabajo, por tanto, es conocer con detalle los requerimientos
de la especie, para así gestionar de forma adecuada su hábitat". |