Grefa suelta una veintena de aves salvajes y llama la atención sobre los peligros que entraña la caza ilegal. Todas resultaron heridas por los disparos de los cazadores.
El Grupo de Recuperación de la Fauna Autóctona va a llevar a cabo la suelta de diversas aves, que han sido rehabilitadas en el Hospital de Majadahonda, para llamar la atención de las autoridades competentes sobre los peligros que la caza ilegal supone para muchas especies salvajes. Los disparos indiscriminados y la falta de respeto de los cazadores hacia especies protegidas han ocasionado, durante el periodo hábil de caza, entre octubre de 2000 hasta febrero de 2001, el ingreso en el centro de recuperación de Grefa de 41 animales, una cifra que supone sólo el 28 por ciento del total de animales abatidos que mueren en el campo.
"La experiencia adquirida durante 20 años nos ha demostrado que la caza ilegal continúa siendo uno de los factores más graves de amenaza para la fauna, pero las administraciones públicas, encargadas de velar por el equilibrio natural, han apostado por complacer las demandas de los cazadores frente a los millones de españoles que tenemos un concepto más integral de la conservación de la naturaleza", afirman fuentes del grupo ecologista. La proliferación de carreteras y urbanizaciones es otra de las amenazas destacadas desde Grefa por la pérdida "brutal" del hábitat natural que suponen estas infraestructuras y que "tienen mucho que ver con los irresponsables planes urbanísticos en las zonas de alto valor ecológico".
Miembros de Grefa y personas que han apadrinado a los animales heridos realizarán el jueces la suelta de siete autillos, siete mochuelos, cinco cernícalos vulgares, un cárabo y un alcaraván, todos ellos ingresados durante este año con diferentes lesiones. Estos animales no pueden permanecer más tiempo en el centro de recuperación ya que, al estar curados, iniciarían en cautividad un período de regresión que afectaría a su adaptación en el medio natural, por lo que los responsables del Hospital han decidido soltarlos a pesar de encontrarnos en un periodos de media veda de caza.
"El 12 de octubre se abre la veda y queremos dar un toque de atención para que los cazadores sean más conscientes de que hay especies sobre las que no se puede disparar, porque cada año entran centenares de aves heridas por cazadores que disparan hacia todo lo que vuela", explica el portavoz de Grefa, Fernando Garcés.
Grefa ha recogido desde 1981 más de cuatro mil animales, de los que ha logrado recuperar para la vida salvaje a casi la mitad. Los que sobreviven pero no pueden ser reintroducidos en la naturaleza, debido a la gravedad de sus lesiones, pasan a formar parte de programas de cría en cautividad, o bien se utilizan como nodrizas para tranquilizar a nuevos inquilinos o para ayudar a sacar adelante a crías expoliadas. Después de más de diez años de trabajo, este centro, uno de los más veteranos y eficaces de España, puede presumir de su contribución a la conservación de la naturaleza: "Damos cobijo a animales heridos y, una vez curados, los liberamos", afirma Ernesto Álvarez, máximo responsable del centro, "pero también tenemos programas de cría en cautividad (cernícalo primilla, águila perdicera, búho real...) y hacemos trabajos de radioseguimiento de determinadas especies, para saber más de su biología, su alimentación, la utilización que hacen del hábitat", añade.