El Ayuntamiento de Madrid comenzará, previsiblemente en primavera, las trabajos destinados a erradicar el problema que causan las palomas, ya que son una de las principales plagas de la capital. Entre las principales actuaciones previstas se encuentran la colocación de palomares así como la realización de campañas de concienciación, por parte de psicólogos, para evitar que la población alimente a las palomas. Actualmente, el Consistorio está estudiando cuáles son las zonas más afectadas en Madrid para centralizar las acciones en esos puntos geográficos.
La Casa de la Villa quiere terminar en 2003 con la plaga de las palomas debido a que muchas personas mayores y vagabundos siguen dando de comer a las palomas a pesar de que alimentar a estas aves está prohibido y puede ser sancionado con una multa de entre 150 y 300 euros. Esta tradición ha provocado que en los últimos años se haya producido un incremento considerable de este tipo de aves que, junto a las ratas y las cucarachas, constituyen las únicas plagas de Madrid. Por ello, "a partir de marzo o abril comenzaremos a trabajar en las calles para erradicar un problema que afecta a una gran cantidad de gente", ha adelantado el jefe de la Sección de Control de Vectores del Consistorio, José María Cámara.
El motivo de la presencia de estos animales en la capital se debe, principalmente, a la alimentación que encuentran en zonas de mercados o galerías de alimentación, así como en aquellos lugares donde están ubicados restaurantes o bares de tapas que suelen dejar rastros de comida en la vía pública. Con el fin de subsanar los posibles focos de subsistencia que pueden servir a estos animales como fuente de reproducción, el servicicio veterinario, a través del Departamento de Control de Vectores, realiza durante todo el año un gran número de actuaciones dirigidas a inspeccionar los recintos públicos, parques y jardines de Madrid. Sin embargo, el Ayuntamiento reconoce que es muy complicado terminar con el problema de las palomas ya que forma parte de la cultura madrileña alimentar a las aves en la vía pública.
Entre las principales medidas encaminadas a paliar esta plaga el Consistorio ha previsto la colocación de palomares en diferentes parques y jardines de la ciudad "para evitar que las palomas estén por todas partes, como pasa ahora", ha explicado Cámara, aunque para que esta medida sea efectiva es necesario que haya una actuación conjunta entre la población y el propio Ayuntamiento "porque si nosotros ponemos palomares pero resulta que la gente sigue alimentando a las aves en determinados puntos, las palomas se van a trasladar donde tienen alimentos", ha subrayado el jefe del Departamento de Control de Vectores. Por otra parte, José María Cámara ha recalcado que la Casa de la Villa está a la espera de los resultados de un estudio que está realizando un equipo de psicólogos de la Universidad Autónoma de Madrid para diseñar un sistema que permita terminar con la costumbre de dar de comer a los animales.
Control de la alimentación
El objetivo prioritario es que, a través de la concienciación
y educación medioambiental, quienes dan hoy de comer a las palomas abandonen
esta tradición y se mentalicen del peligro de insalubridad que ocasionan
estas aves. Los psicólogos se dirigirán, sobre todo, a las personas
mayores y a los "sin techo" por ser la población que crea el
principal foco de alimentación de las palomas. Además, el Ayuntamiento
llevará a cabo otras acciones "que todavía no se pueden adelantar
porque son internas", ha puntualizado José María Cámara,
que se realizarán en los puntos de la ciudad donde exista un mayor número
de palomas. Mientras que se inician estos proyectos el Consistorio ha rechazado
la idea de utilizar halcones para disminuir la población de las palomas
porque, al igual que ha pasado en otras ciudades pioneras en esta práctica,
"los halcones podrían atacar a otros animales y no solucionar absolutamente
nada", ha señalado Cámara.
En definitiva, la única manera de conseguir el descenso de las palomas
es a través de "un control ecológico de la alimentación
que se puede conseguir con la ayuda de la población", ha manifestado
el jefe de la Sección de Control de Vectores. Por esta razón,
la Casa de la Villa aconseja a los madrileños no depositar en la vía
pública alimentos, evitar crear puntos donde se produzca retención
de agua, que pueda facilitar la aglomeración de las aves, y mantener
la propiedad en condiciones adecuadas de conservación, ya que la existencia
de oquedades y troneras abiertas en las edificaciones favorece la nidación