La domesticación de los psitácidos: la imitación

Autor: animalls.net  Página Web: » Animalls.net
Este articulo pretende ser la continuación de aquel en el que tratábamos la manera de conseguir que nuestro ejemplar de loro se transformase de un animal enrejado con una mera función decorativa en el conjunto de nuestro hogar, y pasase a ser un amigo y compañero de juegos, haciendo la vida de nuestra psitácida más amena y, por supuesto, la nuestra también. También comentamos en nuestra anterior publicación que la creación de un vinculo con nuestra ave supone unas obligaciones extras en el cuidado de el animal, traducidas sobre todo en prestar una atención obligada al loro durante unas horas al día con el objeto de que el pájaro no sienta en ningún momento el "vacío emocional" que supone la falta de atención por parte de la persona con la que había establecido un lazo afectivo. Este vacío podía incluso provocar graves consecuencias para el animal.
En esta nueva entrega os damos algunos consejos prácticos encaminados a hacer que vuestro loro "hable", que consiga imitar algunas palabras e incluso frases dependiendo de la paciencia del dueño, de la capacidad del pájaro y de la especie a la que pertenezca.

La imitación de sonidos no es una característica única aquellas aves que viven en cautividad. En la naturaleza se han constatado casos en que los papagayos añaden al conjunto de sonidos que emiten otra serie de cantos procedentes de la imitación de los trinos y sonidos que producen otros pájaros con los que conviven. En 1993, en el Zaire se encontró un yaco que era capaz de imitar los trinos de nueve especies distintas de pájaros además del ruido que emitía el murciélago frutero. Se cree que este comportamiento tiene que ver con el intento del loro por aumentar su repertorio musical para tener mayores posibilidades en el cortejo. También en cautividad encontramos casos de animales que sin haber llevado un entrenamiento especifico imitan de manera notable aquellos sonidos que se producen en las inmediaciones de su lugar de alojamiento e incluso palabras o frases producidas por las personas que le rodean.
Pero nosotros no dejaremos al azar el que nuestro loro hable, seguiremos unos pequeños trucos que acompañados de mucha paciencia harán de nuestra mascota, siempre con su permiso, un orador de primera.

El mejor pájaro que podremos emplear para el adiestramiento en el noble arte de la imitación es aquel que haya sido criado a mano y entregado al futuro adiestrador lo más joven posible. Cuanto menos edad tenga el individuo más fácil será adoctrinarle. El siguiente paso es domesticar al animal para que esté confíe y establezca un vínculo afectivo, y no se sienta amenazado. Sin domesticación previa el animal no se sentirá seguro y será mucho más infructuoso nuestro trabajo. Otro punto a tener en cuenta, es que parece que los papagayos entienden mejor la voz la voz femenina, por tanto, debido a sus preferencias sexuales, por lo menos, en lo que respecta a la imitación procuraremos que la persona encargada de enseñar al ave sea una mujer. El adiestramiento se llevará a cabo por una sola persona. Comenzaremos a enseñarle palabras muy simples (hola, ven, toma...) en las que haya un predominio de las vocales sobre las consonantes, procurando que el loro asocie una determinada acción con una palabra, para que así le sea más fácil asimilarla ( "agua" al ponerle el bebedero, "fruta" cuando pongamos su comida, "toma" cuando le obsequiemos con una golosina...). Recurriremos a una sesión larga de adiestramiento o a dos cortas en las que repetiremos la palabra elegida de manera clara, lenta y vocalizando. Desde mi punto de vista es mejor optar por dos sesiones de menor duración (de 10 a 15 min.). Esto permitirá al ave acumular menos cansancio y asimilar mejor. El lugar donde llevemos a cabo el aprendizaje tendrá que ser una habitación tranquila, en la que no existan distracciones que rompan la concentración del animal. Algunos autores afirman que uno de los mejores lugares son los cuartos de baño e incluso habitaciones a oscuras con una vela encendida. La mejor hora del día es a mediodía y al atardecer, coincidiendo con los periodos de descanso del loro. Nunca daremos lecciones a varios papagayos a la vez o en la misma habitación; las lecciones son estrictamente individuales. La duración de esta laboriosa tarea hasta conseguir resultados es indeterminable, quizá nunca, quizá pronto, quizá mucho, quizá poco quizá el día que desesperados colguemos la toalla nuestra mascota empiece a hacer grandes discursos, no se, en definitiva perseverancia y paciencia.
Si conseguimos arrancarle alguna palabra a nuestro loro, el aprendizaje de este irá algo más encauzado y podremos comenzar a enseñarle palabras más complejas, a contar e incluso frases. El mejor imitador que existe entre las aves no es ninguna psitácida, es el pájaro miná del Himalaya (Gracula religiosa), que puede llegar a aprender una gran cantidad de palabras y tiene, además, como ventaja sobre los loros que imita en cualquier lugar y en cualquier momento. Los papagayos, en cambio, solo suelen hablar en aquellos lugares y momentos en los que estén relajados y se sientan seguros. Como ventajas de los loros se puede decir que aprenden durante toda su larga vida, mientras que el miná solo aprende mientras que el pájaro es joven.
El Miná es el ave que mejor imita la voz humana de todas, por delante incluso de las psitácidas.

<<Anterior   [1]  [2]    Siguiente>>

Libros recomendados

AVES DE EUROPA S 27.00


AVES DE LA PENINSULA IBERICA 35.46