Con paciencia se puede conseguir mucho. Los Amazonas son un excelente animal
de compañia además de buenas habladoras.
De entre las psitácidas el rey de la elocuencia es el yaco (Psittacus
erithacus). Las Amazonas son el siguiente grupo en capacidad de imitación
de ellas destacamos la amazona de cuello amarillo, la amazona de frente amarilla
(A. ochrocephala ochrocephala) y la amazona de frente azul (A. aestiva aestiva).
Tienen una especial habilidad o predilección por imitar risas y sonidos
producidos por los niños. Los grandes loros como, guacamayos y cacatúas,
tienen capacidad para aprender pocas palabras.
De los papagayos de menor tamaño tenemos a las ninfas o carolinas como
unas excelentes habladoras, eso si, con una voz bastante débil y suave.
Cotorras, loris y algunas especies de periquitos llegan a hablar si son entrenados
desde pronta edad. El grupo de los conuros, en general, no tiene buenos parlanchines,
aunque destacaremos al conuro solar (Aratinga solstitialis) que posee una gran
capacidad de imitación y es de fácil aprendizaje, el conuro de
ojos claros (Aratinga leucopthalmus) caracterizado por su inteligencia y habla
clara, al igual que el conuro mitrado (Aratinga mitrata), el conuro de coronilla
dorada (Aratinga aurea aurea) que si es adoctrinado a pronta edad habla con
una voz fuerte y clara. La cotorra nanday, posiblemente el conuro más
popular, aprende pocas palabras y su pronunciación es poco clara.
Estas son algunas de las especies que mejor capacidad de imitación tienen.
Esto no quiere decir que adquiriendo un yaco ese animal en concreto vaya a halar
por los codos. El factor individual es determinante a la hora de enseñar
a imitar sonidos a un ave; si ese loro en concreto es reacio a hacer un aprendizaje
ya puede pertenecer a una de las especies más parlanchinas que no conseguiremos
nada.
Este pequeño "libro de instrucciones" es una simple enumeración
de reglas que podrá utilizar el dueño de un loro siempre desde
el conocimiento intimo de su animal. No es una verdad absoluta que hay que seguir
a rajatabla, cada ejemplar es un mundo y cada propietario tiene una experiencia
con un animal concreto que conoce a la perfección y sobre el que deberá
actuar desde ese conocimiento. Otro punto en el que nos gustaría hacer
hincapié es en que con este articulo pretendemos que exista una mayor
simbiosis entre el pájaro y el hombre; nos desagradaría enormemente
que la adquisición de un loro estuviera sólo justificada por la
capacidad de hablar de éste. Un loro es mucho más que un bicho
que o habla o es olvidado en un rincón. Dejando claro nuestro pensamiento,
armados de pacienciencia, respirad hondo, suerte valor y al loro.
Con paciencia se puede conseguir mucho. Los Amazonas son un excelente animal
de compañia además de buenas habladoras.
De entre las psitácidas el rey de la elocuencia es el yaco (Psittacus
erithacus). Las Amazonas son el siguiente grupo en capacidad de imitación
de ellas destacamos la amazona de cuello amarillo, la amazona de frente amarilla
(A. ochrocephala ochrocephala) y la amazona de frente azul (A. aestiva aestiva).
Tienen una especial habilidad o predilección por imitar risas y sonidos
producidos por los niños. Los grandes loros como, guacamayos y cacatúas,
tienen capacidad para aprender pocas palabras.
De los papagayos de menor tamaño tenemos a las ninfas o carolinas como
unas excelentes habladoras, eso si, con una voz bastante débil y suave.
Cotorras, loris y algunas especies de periquitos llegan a hablar si son entrenados
desde pronta edad. El grupo de los conuros, en general, no tiene buenos parlanchines,
aunque destacaremos al conuro solar (Aratinga solstitialis) que posee una gran
capacidad de imitación y es de fácil aprendizaje, el conuro de
ojos claros (Aratinga leucopthalmus) caracterizado por su inteligencia y habla
clara, al igual que el conuro mitrado (Aratinga mitrata), el conuro de coronilla
dorada (Aratinga aurea aurea) que si es adoctrinado a pronta edad habla con
una voz fuerte y clara. La cotorra nanday, posiblemente el conuro más
popular, aprende pocas palabras y su pronunciación es poco clara.
Estas son algunas de las especies que mejor capacidad de imitación tienen.
Esto no quiere decir que adquiriendo un yaco ese animal en concreto vaya a halar
por los codos. El factor individual es determinante a la hora de enseñar
a imitar sonidos a un ave; si ese loro en concreto es reacio a hacer un aprendizaje
ya puede pertenecer a una de las especies más parlanchinas que no conseguiremos
nada.
Este pequeño "libro de instrucciones" es una simple enumeración
de reglas que podrá utilizar el dueño de un loro siempre desde
el conocimiento intimo de su animal. No es una verdad absoluta que hay que seguir
a rajatabla, cada ejemplar es un mundo y cada propietario tiene una experiencia
con un animal concreto que conoce a la perfección y sobre el que deberá
actuar desde ese conocimiento. Otro punto en el que nos gustaría hacer
hincapié es en que con este articulo pretendemos que exista una mayor
simbiosis entre el pájaro y el hombre; nos desagradaría enormemente
que la adquisición de un loro estuviera sólo justificada por la
capacidad de hablar de éste. Un loro es mucho más que un bicho
que o habla o es olvidado en un rincón. Dejando claro nuestro pensamiento,
armados de pacienciencia, respirad hondo, suerte valor y al loro.
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