Toda Persona que se dedica a la cría de especies de aves se encuentra antes o después con el mismo problema ¿cómo distinguir entre machos y hembras?. Aunque esto pueda parecer una trivialidad no lo es tanto; no es la primera vez que alguien intenta reproducir tal especie de aves empleando dos machos o dos hembras, lo cual constituye una pérdida importante de tiempo, dinero e instalaciones que están siendo empleadas por animales que, obviamente, nunca van a dar lugar a descendencia, a lo cual hay que sumar la decepción del criador.
Diformiasmo sexual
Se dice que una especie presenta dimorfismo sexual cuando existen diferencias visibles entre los machos y las hembras en dichas especies. Este es el método más sencillo de sexaje en aves, observar las diferencias entre ambos sexos para elegir una pareja. Pero esto no es tan sencillo como parece. En primer lugar no todas las especies presentan dimorfismo sexual, lo que implica que hay especies en las cuales los sexos son indistinguibles por su aspecto externo. En segundo lugar, aun cuando existan diferencias entre machos y hembras, estas no son siempre tan claras como para que cualquiera pueda distinguirlas, se requiere experiencia y muy buen ojo. En tercer lugar, el plumaje de los individuos jóvenes es muchas veces muy similar o idéntico al de las hembras, por lo cual podemos confundir un individuo inmaduro con una hembra. Por último este método no nos permite diferenciar el sexo de los individuos de manera precoz (puede ser necesario esperar incluso años). Entre las ventajas más destacables de esta técnica de sexaje, están su nulo coste y el mínimo o inexistente estrés para el animal por su manipulación.
Presencia de órganos copuladores
Este método sólo es válido para las anátidas,
puesto que los machos de estas poseen un órgano copulador que puede visionarse
mediante su extracción de la cloaca.
Constituye un método rápido y sencillo, de nulo coste y con un
100% de fiabilidad. Los únicos inconvenientes son, que por una parte
sólo es válido, como hemos indicado con anterioridad, para las
anátidas y que se causa un estrés moderado al animal si este no
está habituado a la manipulación.
Determinación de nives hormonales
A nivel experimental se ha tratado de relacionar el sexo de las aves con la presencia de determinadas moléculas o cantidades de estas en sangre, deposiciones... El método que mayor difusión ha alcanzado de los de este tipo es la determinación de los niveles de estrógenos ya sea en sangre o en deposiciones. Los estrógenos se puede decir que son hormonas femeninas, aunque esto no es del todo correcto (también están presentes en los machos aunque en cantidades muy inferiores). Los métodos de determinación de estrógenos se basan en detectar la presencia de determinados niveles de estas hormonas para distinguir entre machos y hembras (por encima de cierta cantidad hembras, por debajo machos), los métodos de determinación empleados son muy variados, desde meramente el análisis químico hasta complejos procesos como el radioinmunoensayo (RIA). El futuro de los métodos ELISA se basa en que se podría disponer de Kits de bolsillo mediante los cuales el propio dueño del animal llegaría a sexarlo con una cierta fiabilidad en su domicilio a partir, por ejemplo, de una muestra de heces y a un precio que podría ser menor que el de otro tipo de análisis. Estos kits ya se emplean con éxito por ejemplo en la detección de celo en ganado vacuno o de ciertas enfermedades como la Leishmaniosis en perros.