Perchas para aves

Autor: animalls.net  Página Web: » Animalls.net
Loro

Colocaremos las perchas, tanto en jaula como en aviario, en los extremos del recinto, a media altura siempre y en puntos en los que no puedan entorpecer el vuelo de los pájaros. Nunca las situaremos en la vertical de comederos, bebederos y zonas de baño, con el objeto de que las deyecciones no contaminen ni la comida, ni el agua. Tampoco pondremos unas perchas sobres otras si no queremos que los excrementos vayan a caer directamente sobre las aves que descansan el posadero inmediatamente inferior.

Las perchas además de cómo posadero, tienen que cumplir una misión muy importante que consiste en permitir a las aves que ejerciten sus patas. Esto lo conseguiremos proporcionando a nuestras mascotas perchas que en su longitud sean de distintos grosores para que la presa que realice el animal no sea siempre idéntica. Si el grosor es uniforme en toda su longitud, no escogeremos aquellas de un diámetro demasiado pequeño; los dedos de las patas se superpondrán unos con otros, no se hará suficiente fuerza y, por lo tanto, no se ejercitarán las patas correctamente. Además las plumas del vientre no cubrirán correctamente las extremidades del animal y no estarán resguardadas del frío mientras descansan. No son infrecuentes los casos de congelación en los dedos de las patas cuando bajan las temperaturas. Si es demasiado grueso los dedos estarán demasiado separados, el pájaro hará excesiva fuerza para sujetarse y le acabaran doliendo las patas. Lo correcto es un diámetro tal que las patas abarquen la totalidad de la percha sin que sus dedos se unan. Nosotros aconsejamos la utilización de una percha que presente diferentes grosores en toda su longitud.
El material idóneo es la madera. Esta tiene que ser dura, en especial para alojamientos destinados a psitácidas que con su fuerte pico pueden acabar en un momento con la percha. Se aconseja la madera de haya. La textura de la superficie nunca tiene que ser lisa, sino rugosa para proporcionar a los pájaros un mejor agarre. En el supuesto de que la percha sea lisa debemos de frotarla con una lija o realizarle unos pequeños cortes para hacerla desigual y con granulado. Utilizaremos aquellas que presenten una sección cuadrada con los bordes redondeados. Nunca envolveremos el posadero con lija para que las aves desgasten las uñas. Pese a que es una práctica que se recomienda por algunos autores nosotros lo desaconsejamos totalmente.
Si hablamos de un recinto exterior que cuente con refugio situaremos un mayor número de perchas en la zona a resguardo que en la parte a la intemperie para persuadir a nuestras mascotas de que duerman en el interior. Aquí la perchas serán ubicadas lo más alto posible para dar una mayor sensación de seguridad. Algunos loros provenientes de Sudamérica, así como los periquitos Australianos prefieren una repisa en vez de una percha, por lo tanto para esta especies es mejor que utilicemos para que descansen una tabla situada a unos 40 cm. del techo.
Los parásitos pueden encontrar un buen refugio en las pequeñas grietas de las perchas de madera por lo tanto cada cierto tiempo nos veremos obligados a sustituirlas por unas de repuesto mientras las lavamos, raspamos y desinfectamos. Una medida que podríamos calificar como de eficaz es el "flameado" de la superficie de la percha con un soplete para así acabar con los ácaros.

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