Los gatos que tienen las orejas blancas y que se exponen en demasía al sol tienen más probabilidades de sufrir un tumor cancerígeno en la zona auricurar, ya que la piel de esa zona no presenta pigmentación y sólo está protegida por una leve capa de pelo, que no es suficiente para evitar los rayos dañinos del sol. Así que sí vuestro gato presenta unas manchitas más oscuras de lo normal, llevadlo al veterinario para que lo examine.