Introducción
Los noruegos conocían a este gato de verlo en sus bosques y a través de las
muchas leyendas que lo acompañan. Hay cuentos nórdicos en los que aparece constantemente
y en la mitología escandinava ocupan un destacado lugar. Dicen que Thor, dios
del trueno y la guerra, no pudo levantarlo con sus manos; tiraba dl carro de
la diosa de la fecundidad, Freya; además, son los gatos elegidos por las hadas.
Acompañaban a los vikingos en sus largas travesías controlando las ratas en
las bodegas de sus "drakkars"; se sorprenderían estos bravos guerreros
si les viesen subir al podium en las exposiciones felinas.
Su historia moderna
Hacia los años treinta los noruegos comenzaron la cría selectiva de esta raza.
En la década de los setenta es cuando se estipula el estándar, basándose en
un mítico ejemplar, "Pan´s Trulls", que sorprendió a los telespectadores
cuando apareció en la televisión noruega como prototipo de Norsk Skogkatt, termino
que significa literalmente gato del bosque.
Es grande, musculoso, de patas altas, lo que le ayuda a que esté lejos de la
nieve; las traseras algo más altas que las delanteras, ancho de hombros, cola
larga, que al medirla debe llegar hasta la nuca; la cabeza forma un triángulo
equilátero, con orejas grandes abiertas y situadas altas; el perfil completamente
recto sin stop; los ojos ovalados y colocados en oblicuo, mentón fuerte, haciendo
línea recta con la nariz, las orejas están adornadas con copiosos penachos y
plumetís (como los linces) que no son exigidos en concurso, pero este factor
es apreciado por los jueces. En ocasiones nacen hijos desprovistos de ellos
aunque los dos progenitores los tengan.
Un manto espectacular
Si hay algo espectacular en él es su pelo y la distribución de éste sobre el
cuerpo; semilargo y abundante con subpelo lanoso y más largo en el collar, lomo,
costados y en su llamativa cola, que mueve tan airosamente mostrándonos su estado
de ánimo y enseñando sus graciosos pantalones.
Fácil de cuidar, su pelaje suave y brillante, impermeable para poder soportar
las nieves de Noruega, desaparecerá al llegar la primavera, para reaparecer
con el otoño; y con cada invierno se hará más espléndido debiendo esperar al
tercer o cuarto invierno para contemplarlo en toda su belleza, sobre todo el
collar que entonces habrá adquirido su espesura y larga definitiva. |