Intentar conseguir ejemplares que cumplan escrupulosamente el estándar es un arduo y lento trabajo que se ve recompensado con creces por su carácter. Y ese es el otro punto a tener en cuenta. A pocos animales se les ha encomendado la tarea de ser portadores de almas sublimes. Pocos han sido encargados de guardar templos sagrados, y solamente él tiene la imagen de una diosa tatuada en su mirada.
Los Sagrados de Birmania son algo muy especial, pero es como si sus atributos no fueran de este mundo, como si estuvieran entre los mortales con algún propósito definido que pocos conocen. Su mirada es tan penetrante, que en ocasiones me descubro perdido en sus pupilas, con mi voluntad a su merced enfrascada en consideraciones sobre la búsqueda de la fascinación, o como dos puntos violetas perdidos en el infinito misterio de su mirada pueden penetrar en mi inconsciente y llenarlo de paz
Cuando, de repente, sin previo aviso, como si pensara que le puedo robar algún secreto guardado durante siglos, se levanta y pasea su belleza ante mis atónitos ojos que no pueden llegar a entender cómo es posible que un gato sea el recipiente que guarda la esencia de la mística y fragancia de la belleza. Horas y horas de reflexión ante sus bigotes no han dado el fruto deseado y hoy en día después de años dedicándome a su cría sólo he llegado a descubrir que me tienen embrujado pero cómo ha sido el proceso, cómo han logrado impregnarme de su aroma eso es algo que sólo se puede entender cuando un Sagrado de Birmania, despacio, con la suavidad que le caracteriza, ha ido abriendo las puertas tan celosamente guardadas y se ha convertido en el responsable se nuestras sensaciones tiñéndolas de violetas, matizándolas de magia. Comunicándonos cuando se sienta sobre nuestras rodillas sensaciones acumuladas durante siglos consagrados a ser sagrados
Quizá nunca se sepa como se ha desarrollado esta raza a ciencia cierta, pues los pioneros guardan celosamente toda información de cómo se consiguieron fijar características tan dispares en el manto de este gato. Manto que tiene una textura muy suave, pelo que no se enmaraña. Una criadora española la bautizó como el Tacto de la seda y creo sinceramente que estuvo muy acertada con la definición y reunió en cuatro palabras la descripción más completa con respecto al pelo de esta raza. Otra cosa a resaltar en el Sagrado de Birmania es su increíble limpieza, nunca están sucios, los zapatos siempre relucientes las madres enseñan rápidamente a sus bebes que un Sagrado de Birmania jamás debe hacer sus necesidades fuera de la caja y que debe taparlas hasta que no quede ni el más mínimo rastro de su entrada en la caja de arena. Cosa que hace como si en ello le fuera la vida.
Su diario y meticuloso aseo les lleva gran tiempo de la mañana, luego una siestecita de seis horas ininterrumpida, más adelante, se dedica por completo a su dueño, al que se le pone cara de bobo cuando el gato comienza a desperezarse; estira una a una sus cuatro blancas patas, come, un ligero cabezazo, que siempre es interpretado como "quiero subirme a tus rodillas".
Y el runrún te penetra hasta hipnotizarte, caemos en un profundo letargo para despertar entre sus misterios, y soñar con que, de verdad, soy el elegido para compartir la vida con un Sagrado de Birmania.
Puri Fernández & Luis Camón - Criadero amateur de Sagrados de Birmania- Afijo de Alizahar
Para más información: 976-380364
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