Conocido en Japón por muchos siglos, y representado con frecuencia en
pinturas y grabados en madera japoneses, al Bobtail se le conoció en
1963 cuando un grupo americano de jueces de exposición vivió Japón
y los primeros ejemplares de la raza actual llegaron a EEUU en 1968
La cola corta que lo distingue es parecida a la del rechoncho Manx pero parece
que se debe a un gen recesivo que no tiene los riesgos de este último.
La forma actual no está estandarizada y es diferente en cada gato, recuerda
el rabito de un conejo con el pelaje esponjado para crear la apariencia de borla
tras la cual se oculta una estructura ósea. No debe medir más
de 7,5 cm desde la raíz.
Los Bobtails japoneses tienen la reputación de que les agrada la companía
humana y poseen personalidades atractivas y voces suaves.
Descripción general
- Cuerpo: Un gato fuerte y musculoso con un torso largo y elegante,
sostenido por patas largas y esbeltas con zarpas ovaladas, que no se ven frágiles
ni delicadas. Las patas traseras son notablemente más largas que las
delanteras pero están flexionadas cuando el gato se relaja de tal modo
que el lomo queda nivelado. La cola puede tener uno o más pliegues
o ángulos pero debe ser claramente visible.
- Cabeza: De aspecto alargado y finamente cincelado, con pómulos
altos pero en si misma un triángulo equilátero con suaves líneas
curvadas, orejas largas en posición vertical, bien separadas, en los
ángulos precisos de la cabeza. La nariz es larga y el hocico prominente
se redondea hacia el espacio de los bigotes.
- Ojos: Grandes y ovalados, los cuales vistos de perfil muestran una
inclinación pronunciada. Pueden ser de cualquier color que armonice
con el pelaje, incluyendo azul, amarillo, e impar en los gatos blancos.
- Pelaje: De longitud media, suave y sedoso y sin ninguna capa interna
visible.
- Colores: Se reconocen la mayoría de los colores felinos con
excepción de los patrones de color limitado al punto del tipo Siamés
y al pelaje sin patrón del Abisinio.