En 1952, el cruce de Siameses con gatos negros de pelo corto, en un esfuerzo para
obtener gatos con extremos color negro, produjo un gatito color café que
recibió los nombres de Gato Oriental Chocolate y Habana.
La apariencia general del Habana Café se encuentra a medio camino entre
las razas rechonchas y las más esbeltas.
Un hocico algo redondeado algo estrecho y el espacio entre los bigotes bien definido.
A menudo los gatitos y adultos jóvenes muestran marcas atigradas tenues
que desaparecen dando paso a un color intenso y uniforme la madurar el gato.