Autor: MV Enrique L Fernández De Vanna
La ansiedad en el animal es considerada según Pageat como un estado
patológico y es definida como un estado reaccional caracterizado
por un aumento de la probabilidad de desencadenamiento de reacciones emocionales
análogas a la del miedo, en respuesta a cualquier variación del
medio interior o exterior. Se observará una desorganización de
los auto-controles y una pérdida de adaptabilidad a cualquier variación
del medio ambiente. En el gato, la ansiedad y el estres están íntimamente
relacionados con la adaptación a una situación nueva como por
ejemplo: una mudanza, la llegada de una nueva mascota, nacimiento de un bebé
o visitas extrañas, mala relación con algún integrante
de la familia, soledad, etc. También existen causas como enfermedad,
obesidad, parásitos, procedimientos quirúrgicos, fallecimiento
de su amo o viajes prolongados. Siempre es conveniente consultar al profesional
si la causa del malestar del gato no es producida por una molestia ocasionada
por una enfermedad u otro trastorno de tipo orgánico, una vez descartada
estas posibilidades se determinará que el problema es comporta mental.
Los signos manifiestos en este estado son agitación, dilatación
pupilar, posición enroscada, pérdida de pelo, higiene excesiva
(dermatitis sicogénica), agresividad, marcación de territorio
dentro de la casa, deposiciones urinarias o de materia fecal fuera de la bandeja,
Rolling Skin Syndrom, (onda que rueda bajo la piel de adelante hacia atrás),
se presenta muy a menudo en las manifestaciones de ansiedad del gato en apartamentos.
En algunas razas como el siamés y el birmano, pueden morder en forma
obsesiva lana u otro tipo de tejidos.
Un gato ansioso estará nervioso, encogido en el suelo, el jadeo, la
dilatación pupilar y la pérdida de pelo son respuestas frente
a una situación estresante.
Un gato habitualmente plácido y afectuoso, en forma súbita, puede
comportarse en forma agresiva, arañando y mordiendo a su dueño,
si esto sucede, generalmente existe una buena razón, puede ser que no
se encuentra bien de salud y está molesto, si no es así, se está
frente a un problema de comportamiento. Un gato también puede volverse
agresivo y destructivo por aburrimiento cuando permanecen mucho tiempo solos
y estaban acostumbrados a tener una interacción muy cercana con su amo.
El gato puede marcar el territorio dentro de la casa si sufre estres, provocado
por cambios en la rutina diaria o por la la llegada de otro animal a la casa,
también esta situación ocurre cuando se ejecuta una profunda limpieza
del hogar o cambios de mobiliario y son "lavadas" las marcas feromonales
que los gatos realizan refregando su cara ( marcas faciales) sobre lugares determinados
de la vivienda, este tipo de marcaje inhibe al otro más "sucio"
que es el de orinar en forma de "spray" superficies verticales, al
desaparecer las marcas faciales, el animal tiende a reemplazarla con emisiones
de orina, de esa manera "recupera su territorio".
El gato defeca u orina fuera de la caja y sí está sano, se deberá
buscar la causa que desencadena ese comportamiento, no hay que regañar
ni pegar al animal , se deben ofrecer más bandejas sanitarias, colocar
la comida en el lugar que hace las deposiciones, todas tareas alternativas de
ayuda hasta que se encuentre la verdadera causa de la patología comporta
mental y se elimine o se realice una corrección del factor desencadenante.
La dermatitis sicogénica está provocada por un aseo exagerado,
un lamido compulsivo y mordisqueo continuo de alguna zona de su cuerpo sin razón
aparente alguna; esto puede originar problemas de piel como dermatitis, eczemas,
inclusive alopecia (zonas sin pelo) y lesiones autoinfligidas que pueden llegar
a ser verdaderas automutilaciones.
Todas estas conductas compulsivas tienen que recibir el tratamiento adecuado
para cada caso en particular y la situación en que se desarrolla, generalmente,
el profesional especialista en etología (ciencia que estudia el comportamiento
animal) busca una solución al problema mediante cambios conductibles
del comportamiento en conjunto con el tutor y se complementa con la administración
de fármacos ansiolíticos que varían según la patología
comporta mental a tratar.
Cubil de aislamiento o "santuario"
No hay que olvidar que los gatos necesitan "su" lugar de aislamiento
donde ciertos momentos del día o noche, desean estar solos y relajados
en un lugar que se sientan protegidos y aislados, generalmente, eligen lugares
altos y cerrados, si es posible, se le debe construir un "santuario"
en algún lugar de la casa donde ellos se sientan más cómodos
y protegidos de ruidos, otros animales, personas, etc.
Debe ser un cubil bien cerrado, en penumbra, abrigado y en un lugar alto, se
cree que los gatos prefieren los sitios altos por el hecho de que se sienten
más seguros, "dominan" todo el lugar y tienen una visión
más amplia del ambiente.
Al "santuario" se lo puede embellecer con unos toques decorativos,
ponerle algunos de sus juguetes preferidos, también este tipo de "cueva"
puede ayudar al relajamiento o escondite de los gatos en algún momento
que ellos se sientan incómodos con la situación que ocurre en
la casa, como visitas, niños jugando, ruidos, albañiles, gente
que habla fuerte, movimientos de cambios de muebles o llegada de algún
nuevo electrodoméstico, fiestas, o sea todo que rompa lo que ellos consideran
un "hogar tranquilo", esta prevención puede ayudar a evitar
una situación de ansiedad y estres, desencadenado por algunas de las
razones anteriormente nombradas.