¿Qué es el ronroneo?
Ronronear es una voz onomatopéyica que el diccionario de la Real Academia
Española de la Lengua define como emitir el gato una especie de ronquido
cuando está satisfecho.
En inglés, "to purr", también es una palabra onomatopéyica.
La Enciclopedia Británica lo define como: un sonido zumbante que el
gato doméstico y otras especies de félidos producen como una expresión
de placer o satisfacción.
En referencia a la característica de este sonido, Laennec, el inventor
del estetoscopio, describió que algunos de sus pacientes tenían
frémito en la región precordial, a lo cual él denominó
fremissement cataire (temblor de ronroneo de gato), comparando las vibraciones
que él auscultó (que en realidad eran soplos cardiacos de alta
intensidad) con el sonido que producían los gatos cuando se les acariciaba
(McCuistion, 1966).
¿Cuándo ronronean los gatos?
Los gatitos son capaces de ronronear a partir de los 2 días de edad.
Inicialmente, es un modo de comunicación entre la madre y los cachorros,
auditivo para la madre y táctil para los gatitos. Los gatitos de pocos
días de vida, aun sordos, ciegos y con una capacidad olfatoria limitada,
son capaces de guiarse hacia la madre mediante las vibraciones que el ronroneo
de la madre origina. Se cree que esta conducta también es útil
para calmar a la madre y crear un "ambiente familiar" , un vínculo
entre los gatitos y la madre, especialmente importante durante esa etapa del
desarrollo de los gatos.
En gatos adultos, el ronroneo también es utilizado como método
de conciliación entre un gato subordinado y uno dominante, durante enfrentamiento.
En estos casos el ronroneo disminuye la posibilidad de que se desarrolle una
lucha, distrayendo al agresor o apaciguándolo, ya que, se piensa que
puede recordar su infancia y tener sensaciones pacíficas.
Las hembras también pueden ronronear durante el cortejo del macho y
la cópula. Igualmente, en estas situaciones se intenta reducir el estrés
y una posible situación de disputa.
Los gatos ronronean en casi cualquier situación, incluyendo durante
el periodo preagónico, justo antes de la muerte, posiblemente asociado
a un estado de euforia similar a la que aparece en seres humanos enfermos terminales.
Tanto experiencias placenteras, como en momentos de ansiedad, pueden acompañarse
por el ronroneo del gato. Algunos investigadores achacan el ronroneo a cualquier
sensación profunda, ya sea alegría, dolor, temor, etc. Algunas
gatas en el momento del parto también emiten un ronroneo potente.
Incluso hay estudios que postulan que el ronroneo podría tener un efecto
curativo en gatos. El Instituto de Investigación Animal de Carolina del
Norte (EEUU), demostró que el ronroneo constituye un mecanismo curativo,
similar al tratamiento con ultrasonidos en medicina humana. Ambos, el ronroneo
y los ultrasonidos empleados en tratamiento de seres humanos poseen una frecuencia
comprendida entre 20 y 50 Hertzios. En este artículo postulan que podrían
abrirse nuevas vías para el tratamiento de la osteoporosis y otras enfermedades
metabólicas óseas del ser humano. En cualquier caso, la sabiduría
popular siempre ha mantenido que sostener a un gato en el regazo mejora la salud
física y psíquica de su dueño, quizá sea porque
ese ronroneo curativo actúa también sobre el organismo del hombre.
Existen datos a cerca de gatos en fases terminales de rabia, que tras sufrir
una parálisis progresiva pasaban largos periodos de tiempo de agonía
ronroneando constantemente (Haig, 1977).
Ciertos estudios han mostrado que, muy frecuentemente, el ronroneo es emitido
por el gato con solo la presencia de personas y que en muchas ocasiones es inaudible
para el oído humano (Beaver, 1992).
La estimulación del infundíbulo es capaz de provocar el ronroneo.
Un hallazgo curioso es que, tanto la taquipnea, como otros procesos que estimulan
el cerebro medio, la hipertermia, por ejemplo, son capaces de inducir también
el ronroneo del gato (Gibbs y Gibbs, 1936).
Un dato curioso: el escritor Randy Moravec calculó, basándose
en las observaciones que hizo de su gato Claude, que un gato doméstico
pasa ronroneando, a lo largo de toda su vida, alrededor de 1 año y 3
meses. |