El Servicio Veterinario Municipal Urgente ha atendido a más de 6.500 animales
en sus dos años de existencia. El Ayuntamiento destina 2,5 millones anuales
a este servicio.
El Servicio Veterinario Municipal Urgente (SEVEMUR) del Ayuntamiento de Madrid,
único en Europa, ha tratado en los dos años que lleva activo un total de 6.650
animales, principalmente perros y gatos. Este servicio, conocido como "el Samur
de animales" y creado por la Concejalía de Sanidad, tiene como objetivo recoger
de la vía pública aquéllos que se encuentren heridos y curarlos.
La directora del Centro de Protección de Animales de Madrid, Marisa Conti,
ha destacado que la recogida de animales de las calles de la ciudad es una competencia
única del Ayuntamiento, "y de ahí que fuese necesario crear un servicio de 24
horas que se encargase de realizar este trabajo". El servicio, continúa Conti
-adjudicado por un año y por 2,5 millones de pesetas a la empresa VetMóvil-,
está atendido por cinco veterinarios, que cuentan con dos ambulancias "convertidas
y preparadas para tratar a los animales".
El SEVEMUR -que en septiembre trató 81 animales, generalmente perros y gatos,
aunque también algunos pájaros, como palomas- se activa tras una llamada
al Centro de Protección de Animales de Madrid. Dos veterinarios, explica Conti,
"se trasladan en la ambulancia al lugar donde se encuentre el animal herido
que, si no está abandonado, lleva un chip de identificación con los datos del
propietario". Una vez allí, continúa, los miembros del SEVEMUR atienden en el
vehículo sanitario al animal que, una vez que ha recibido los primeros auxilios,
es trasladado al centro veterinario municipal o a la clínica que el dueño prefiera.
La iniciativa, manifiesta la directora, "tiene un coste de unas 6.000 pesetas
para el propietario que, en muchas ocasiones, está ilocalizable". Si sucede
esto, el animal es trasladado al Centro de Control Zoosanitario, más conocido
como las perreras de Cantoblaco. En la Ordenanza Municipal Reguladora de la
Tenencia y Protección de Animales de Madrid queda prohibido el abandono en la
vía pública de los animales y está sancionado con multas que oscilan entre las
25.000 y las 30.000 pesetas. |