Quemaduras y escalduras: Las quemaduras en los perros son fáciles
de reconocer por los signos del pelo quemado. Son muy dolorosas y el animal
puede presentar un estado de "Shock" según la gravedad. En
los casos de quemaduras graves debe buscarse la asistencia del cirujano veterinario
a la mayor brevedad posible. En una emergencia debe aplicarse una gasa estéril
ó pañuelo limpio seco ó empapado en té fuerte.
La parte lesionada debe ser cubierta y el animal mantenido caliente (esto
se realiza para prevenir infecciones) ofreciéndole agua para beber.
No aplicar ungüentos ni usar medicamentos si no están sugeridos
previamente por el veterinario.
Shock: Se puede producir por dolor intensísimo, miedo, fuerzas
muy disminuidas por anemia aguda ó crónica, infecciones graves,
etc. El choque secundario, tardío o verdadero suele tener comienzo
mucho más insidioso, con el cuadro de piel fría, pálida
ó cianótica, indiferencia, sudor profuso, taquicardia, bajones
de tensión, etc. Los primeros auxilios que se le pueden prestar a un
animal en estado de "shock" son: mantener la cabeza baja, asegurar
la vía aérea (que no caiga la lengua) y proporcionarle calor.
Requerir la presencia del veterinario con urgencia.
Shock eléctrico (electrocución): Exposición
al alto voltage eléctrico en la forma directa (cables) ó caída
de un rayo. Causa repentino shock nervioso con inconsciencia temporaria ó
muerte inmediata. Se debe evitar tocar al animal si todavía está
adherido al cable ó fuente eléctrica y no ha sido interrumpido
el paso de corriente. Se puede intentar separar al animal con un trozo de
madera. Llamar al veterinario urgentemente.
Uñas (rotura y enfermedades): Se debe limpiar la herida con
un antiséptico (como agua oxigenada) durante algunos minutos para luego
curar y vendar apropiadamente si se ha detenido la hemorragia que existiese.
Por otro lado, si el perro no desgasta lo suficiente sus uñas, éstas
crecen tanto que se terminan incrustando en la almohadilla plantar. Esto significa
siempre gran dolor y el veterinario debe proceder a recortar la uña
y desinfectar.
Vómitos: Las causas son muy numerosas. Antes de instaurar
un tratamiento racional es importante indagar la causa aliviando la fuente
de irritación y calmando los centros nerviosos. De no ser tratada puede
complicarse deshidratando al animal pudiendo tornarse un caso grave. Es prudente
siempre consultar con el veterinario.