El banco genético de animales del CSIC reúne 27.000 muestras de ADN en sólo un año
Mantener un registro permanente de las especies amenazadas y detectar los signos de la evolución a escala genética son los objetivos de la colección de tejidos del Museo Nacional de Ciencias Naturales, del CSIC, que en tan sólo un año de existencia cuenta ya con 27.000 muestras de ADN.
Mantener un registro permanente de las especies amenazadas y detectar los signos de la evolución a escala genética son los objetivos de la colección de tejidos del Museo Nacional de Ciencias Naturales, del CSIC, que en tan sólo un año de existencia cuenta ya con 27.000 muestras de ADN. Los registros obtenidos hasta hoy corresponden a más de 300 especies, entre ellas peces, salamandras, ranas, ciervos y escarabajos. Los científicos se centran ahora en incrementar el número de invertebrados, aves y mamíferos a partir de las colecciones del Museo.
En este sentido, es importante destacar las muestras procedentes de osos pa! rdos, depositadas junto con el resto en cámaras a -80ºC para evitar su deterioro. Y es que otro de los objetivos científicos del Museo consiste en la preservación de las especies amenazadas y, en este sentido, los investigadores del CSIC trabajan en un proyecto para la conservación del oso pardo, mediante la obtención de muestras de la variedad genética de este mamífero en peligro de extinción.
Los científicos obtienen las muestras de tejidos como el músculo, hígado, huesos, plumas o pelo de los ejemplares del Museo u otras especies. También recogen ADN fósil de las colecciones paleontológicas mediante técnicas especiales. Todas las muestras se congelan en cámaras que posibilitan su almacenamiento permanente.
Otro medio de conservación actualmente en estudio es la liofilización, consistente en extraer todos los componentes líquidos de los tejidos, de forma que quede una materia seca no deteriorable. Este procedimiento, muy utilizado por la industria alimentaria, permite producir copias de seguridad de las muestras ante posibles fallos de las cámaras frigoríficas.
Con esta colección, el Museo de Ciencias Naturales se convierte en una
de las primeras instituciones en tener un banco genético de animales.