Introducción
Es, seguramente, el lábrido más popular de las tiendas de acuariofilia, ya que al ser un habitante de numerosos mares tropicales siempre suele figurar en los acuarios de venta de cualquier comercio especializado.

Su anatomía es original y graciosa, ya que la cola se integra en el propio cuerpo, dándole una forma más esbelta; sus colores blanco y azul dividido por una ancha banda negra le hace prácticamente irreconocible; digo prácticamente, porque existe un blenio que simula sus colores y al fingir ser un dimidiatus y realizar la característica función desparasitadora del lábrido, arranca escamas y trocitos de carne a los demás peces.

Es muy interesante mencionar la tarea de desparasitación que realiza el labroides dimidiatus, ya que se acerca a los demás peces y nadando paralelamente a sus cuerpos, se come uno tras otro todos sus parásitos, razón por la que se debería mantener en nuestros acuarios. Además llega un punto en que los demás peces "reclaman" las labores simbióticas del lábrido acercándose a él e inclinando sus cuerpos para que los libre de tan desagradable carga.
Se debe decir también, que los dimidiatus realizan la labor de "semáforos vivientes", ya que al ser tan sensibles a los nitratos, son los primeros al caer por dicha razón, avisándonos del estado del agua y del consecuente cambio de agua que deberemos hacer. Por dicha razón, yo no aconsejaría esta especie para acuarios nuevos que tienden a tener subidones de nitratos.
Compatibilidad
Los lábridos dimidiatus pueden mezclarse con peces de cualquier clase, menos con ejemplares de su misma especie, ya que con estos mostrarán su cara más agresiva al ser como la gran mayoría de peces marinos: muy territoriales con sus congéneres. No obstante, con los demás peces se mostrará bastante sociable y popular, al reclamarle sus servicios desparasitadores estará prácticamente todo el tiempo ocupado. Incluso los he visto junto a peces muy grandes y agresivos, como meros e incluso morenas, donde el dimidiatus se mete en sus propias bocas y les quita los parásitos intrabucales y limpia sus restos de comida. Como imaginareis, estos peces sólo perdonan a los dimidiatus, al ser tan buenos compañeros y desarrollar una función simbiótica con ellos, pero a los demás peces del mismo tamaño, sólo los verían como comida.
Alimentación
Es muy sencillo alimentar a los dimidiatus, incluso el mismo día de su adquisición aceptará alimento artificial tanto en hojuelas como granulado, diversos alimentos congelados pequeños, como mysis, daphnias, artemia, larvas... como también alimento vivo, los dichosos organismos blancos que tan comunmente pueblan las paredes de nuestros acuarios y como no... los parásitos externos de los demás peces.