GURAMI GIGANTE: Aunque su propio nombre común ya nos da idea de que
el Osphronemos gorami es un habitante poco apropiado de acuarios de pequeño
tamaño, muy poca gente imagina al verlo en la tienda que alcanzará
los 70 cm. de longitud y que comerá todos los peces más pequeños
que pueda engullir. Tiene además el problema de que cuando son juveniles
se confunden fácilmente con el gurami chocolate (Sphaerichthys osphromenoides)
especie mucho más pequeña que solo alcanza los 5 cm. de longitud.
CÍCLIDOS: Salvo algunas excepciones, los cíclidos no son una
buena elección para un aficionado inexperto que quiera incluir algún
pez más en su acuario comunitario, sobre todo si este es pequeño.
Desde luego, los cíclidos africanos de los grandes lagos (especies
de Pseudotropheus, Metriaclima, Melanochromis, Labidochromis, Labeotropheus,
Tropheus, Cyrtocara, Lamprologus, Neolamprologus, Cyphotilapia…), la
mayoría de los africanos fluviales conocidos como cíclidos joya
(especies de Hemichromis), las especies de Tilapia o especies de Nanochromis
y la mayoría de los centroamericanos (antiguos Cichlasoma) deben descartarse.
También muchos sudamericanos de cierto tamaño como especies
de Aequidens, Hypselecara, Crenicichla, Cichla, Geophagus… y, por supuesto,
los comunes óscar (Astronotus ocellatus). En algunos casos el motivo
será el excesivo tamaño que alcanzan, pero en general y como
motivo mucho más importante es su territorialidad y agresividad, sobre
todo en el momento de la reproducción. Por otra parte algunos de ellos
tienen requisitos especiales en cuanto a su alimentación (carnívoros,
piscívoros, vegetarianos…) y otros requerimientos especiales
de agua (dura y alcalina o blanda y ácida) lo que los hace difíciles
de compatibilizar en acuarios con otras especies. Además muchos de
ellos se caracterizan por redecorar el acuario moviendo la grava, desenterrando
las plantas y mordisqueándolas por lo que la recomendación general
es abstenerse de comprarlos salvo que se tenga muy claro su destino y este
no sea un acuario comunitario normal (sí podría ser, en muchos
casos, un acuario comunitario para cíclidos). Por nombrar dos especies
de lo más común con las que habitualmente se suceden los intentos
de adaptarlos a acuarios comunitarios a los que he hecho referencia diré
que los bocas de fuego (Thorichthys meeki) y los convictos (Archocentrus nigrofasciatus)
seguramente ocupan el primer lugar de ventas. Tampoco conviene olvidar que
los populares escalares o peces ángel (Pterophyllum scalare) y los
discos (especies de Symphysodon) son cíclidos y que pese a su carácter
pacífico y relativamente tranquilo no hay que olvidar que tienen un
elevado sentido de la territorialidad (sobre todo frente a congéneres)
y que llegan a un tamaño que puede superar los 15 cm. por lo que no
es recomendable su mantenimiento en acuarios demasiado pequeños (los
escalares en más de 60 litros y los discos en más de 100). Además,
hay que tener en cuenta que los escalares adultos pueden depredar sobre especies
pequeñas, como neones, por ejemplo. Las excepciones a todo lo anterior,
además de los escalares y los discos, que son cíclidos que se
pueden mantener en acuario comunitario con las restricciones antes expuestas,
son los cíclidos enanos sudamericanos (especies de los géneros
Apistogramma, Crenicara, Dicrossus, Microgeophagus…) y algún
cíclido fluvial africano como los Pelvicachromis pulcher. Todos ellos
podrán formar parte de un acuario comunitario normal, incluso a veces
de reducido tamaño, pero habrá que tener en cuenta su territorialidad
y el aumento de agresividad en la época reproductiva de forma que garanticemos
el espacio suficiente para nuestros cíclidos y el resto de las especies
que conviven con ellos. También hay que tener en cuenta que la agresividad
territorial aumente con especies parecidas, es decir que si ponemos dos parejas
de Apistogramma en el mismo acuario su agresividad y territorialidad será
mucho mayor entre ellos que contra unos neones, o cualquier otro pez que no
se parezca a los cíclidos.
MONODÁCTILOS, ESCATÓFAGOS Y ARQUEROS: Se encuentran estas
tres especies con cierta frecuencia en los comercios. Las tres alcanzan tamaños
de cierta importancia ya que los monos (Monodactylus argenteus) y los arqueros
(Toxotes jaculatrix – antes Toxotes jaculator) alcanzan los 25 cm. y
los escatófagos (Scatofagus Argus) los 30 cm. Las tres especies son
de agua salobre y deben ser mantenidas en agua de esas características
por lo que no son adecuadas para un acuario comunitario normal. Los monos
y los escatófagos son omnívoros y ambas especies necesitan un
aporte importante de comida vegetal. Los primeros, además, pueden comer
peces pequeños. La alimentación de los arqueros es más
complicada todavía ya que necesitan comer alimento vivo, preferiblemente
insectos.