Por: Mauro Herrera
Hace unos días, Omar Ríos, un mexicano aficionado a los cíclidos, me proponía en unos correos electrónicos en los que estábamos intercambiando opiniones, iniciar una campaña para concienciar a los aficionados sobre la necesidad de pensarlo muy bien antes de comprar un pez que luego no puedan mantener. La razón de su propuesta había sido la adquisición de una Tilapia buttikoferi sin tener conocimiento del tamaño que alcanza esa especie. En cierto sentido, adquirí un compromiso con él de escribir este artículo y confío en que lo lea al menos una persona con poca experiencia y sirva para salvar un pez. Uno solo sería suficiente.
Todos hemos sido principiantes en esto de la acuariofilia y todos nos hemos equivocado muchas veces. De hecho, de los errores se aprende y quizá sea muchas veces necesario experimentar por nosotros mismos las cosas para no volver a cometer los mismos fallos. Sin embargo, hay errores que no deberíamos cometer nunca, que son aquellos que hubieran podido ser evitados con poco esfuerzo. Simplemente, con informarnos mínimamente acerca de los peces, su hábitat, el agua que necesitan y su compatibilidad. Todo ello a grandes rasgos, sin excesivos tecnicismos y sin necesidad de tener una biblioteca de 100 volúmenes sobre acuariofilia.
Es evidente que a cualquier novato no se le ocurriría poner una piraña con un tetra neón en el mismo acuario. La cultura popular ya se encarga de darle al nombre de “piraña” un contenido que a veces hasta es exagerado frente a la realidad, pero no sería el primer caso de aficionado que pone en el mismo acuario a un oscar con un grupito de neones cardenales o que mete ilusionado su nuevo ejemplar de arowana juvenil en su acuario de 40 litros. En ambos casos el final suele ser el mismo: la muerte de uno o varios peces. Pues bien, creo que no hace falta demasiado para saber que ese tipo de cosas no se deben hacer. Solo tener el mínimo de responsabilidad necesario para mantener un ser vivo cualquiera, que consiste en informarse antes acerca de sus necesidades básicas actuales y futuras: alimentación, entorno necesario, compatibilidad con la propia especie (intraespecífica) y con otras especies (interespecífica), tamaño que alcanza el animal y espacio que necesitará para vivir.
A continuación, voy a enumerar una serie de especies o grupos de peces que se encuentran habitualmente en los comercios y que por ser demasiado grandes, agresivas o por incompatibilidades de cualquier tipo solo deberían ser adquiridos por aquellos aficionados que saben exactamente lo que están haciendo. Evidentemente, hay muchas más especies que deberían evitarse y este artículo sería interminable, pero me voy a limitar a especies muy habituales en los comercios y que, en muchas ocasiones, son adquiridos por aficionados sin experiencia que luego tienen un serio problema con ellos.
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