El acuario de agua salobre

Autor:  Peter  Smith  Página Web: » Acuaweb

Agua salobre es aquella que está entre el agua dulce de los acuarios tropicales y el agua de los acuarios salinos. La salinidad se mide mediante la densidad del agua, que para el acuario de agua dulce es de 1, y en los de agua salada entorno a 1,02 y 1,024 (dependiendo de muchos factores como la región en la que se encuentre, la temperatura, etc). Para el agua salobre, la densidad debe de estar entre 1,002 y 1,008 con 1,005 como valor intermedio (lo que se consigue con media "cuchara de té" de sal, por litro de agua). Para medir la densidad se usa un hidrómetro de los usados para hacer cerveza, ya que los que se venden en las tiendas de acuariofilia están graduados para agua marina, y no sirven.

Pero cuando nos referimos a agua salobre no nos referimos a cualquier tipo de sal, la sal ideal es la que se vende en las tiendas especializadas, aunque podemos usar como remedio pobre la sal de mesa habitual, evitando usar sal iodada porque es muy perjudicial para los peces. Por otro lado, también podemos usar agua del mar diluida con agua dulce, pero corremos el riesgo de introducir enfermedades y contaminantes.

En lo que a decoración se refiere, podemos usar cualquier tipo de arena, prefiriendo rocas y grava alcalinas. Y con el fín de aumentar el efecto alcalino, un filtro de placa no viene mal. El tamaño del acuario no debería ser menor de 300 litros, con abundante espacio para nadar, y con el agua muy agitada y aireada (por lo que habrá que colocar bomba de agua funcionando permanentemente).

Existen gran variedad de especies de peces capaces de vivir en agua salobre:

  • Los vivíparos conocidos como mollys (Poecilia sphenops, Poecilia latipina, Poecilia velifera), son los más fáciles de mantener y de encontrar, son resistentes, su reproducción es muy sencilla, y los hay de múltiples coloraciones.
  • Algún pez gato como el tiburón gato (Arius jordani) que necesita un acuario de 300 litros como mínimo.
  • Cíclidos como el Crómido anaranjado (Etroplus maculatus) y el Crómido verde (Etroplus suratensis), ambos de mal caracter.
  • Peces globo como el Chelodon nigrovintris y el Chelodon biocellatus que también suelen ser agresivos y necesitan de espacio para no encontrarse con el resto de habitantes del acuario.
  • Los gobios también pertenecen a este grupo de peces de agua salobre, entre ellos están el Mugilogobius chulae (territorial y agresivo, mide 5 cm), Pseudapocrytes elongatus (también territorial y agresivo, mide hasta 22 cm), Boliophthalmus boddarti (pacífico y alcanza los 22 cm).
  • Otras especies son el Aplocheilichthys spilauchen (pacífico, gregario pero sensible a la calidad del agua), algunas especies de pez arco iris originarios de estuarios de rios australianos, el Pez arquero (Toxotes jaculator) conocido porque escupe fuera del agua un chorro que golpea al alimento que cae al agua (es pacífico y mide hasta 15 cm), el pez Angel malayo (Monodactylus argenteus) pacífico y gregario, el pez Angel africano (Monodactylus sebae) también pacífico y gregario, el pez Argos plateado (Selenotoca multifasciata) y el Scatophagus argus, también pacífico y gregario como el anterior.


En cuanto a la colocación de plantas vivas existen dos problemas. El primero es que la salinidad del agua causa una deshidratación en la planta que llega a matarla, y en segundo lugar, la mayoría de las especies de peces para este tipo de acuario son herbívoros y de tamaño grande, lo que conduce inevitablemente a que las plantas sean mordidas y desplantadas con demasiada frecuencia. Las mejores especies son aquellas que tienen hojas duras y cerosas también la vallisneria, sagitaria y helecho de Java.