El Julidochromis Marlieri

Autor: Mateu  Página Web: » Peces y Bonsais

Introducción

Julidochromis

Nos econtramos ante un cíclido que no puede faltar en cualquier acuario de cíclidos de lagos africanos; el marlieri es un pez muy apropiado para introducirnos al mundo de los cíclidos del Tanganyka, especialmente si queremos tener éxito en la reproducción desde el primer momento.

Muy tolerante con los parámetros del agua, este cíclido habitará las zonas más próximas a las rocas que pronto empleará para limitar su territorio. Viven en parejas que duran toda la vida y dicen que si se les cambia de acuario o se produce un cambio en la decoración, se estresan y el más fuerte acaba matando al otro... pero en mi caso nunca ha pasado nada y eso que los he cambiado de acuario y he redecorado el acuario un par de veces y lo único que he conseguido es que cada vez críen en lugares diferentes, pero nunca se han peleado.

Los julidochromis marlieri tienen el cuerpo alargado, de color amarillo pardo que contrasta con unas manchas negras amarronadas en forma de tablero de ajedrez. Socialmente se les puede considerar relativamente pacíficos a no ser que alguien se meta en su territorio (especialmente si defienden su cría); es muy interesante si mezclamos una pareja con ejemplares del género neolamprologus, pero tampoco ofrecen ningún problema con cualquier otro cíclido del Tanganyka, aunque será preferible evitar contactos con las frontosas muy grandes.

Alimentación

La dieta del julidochromis se basa en alimento en escamas, tubifex, alimento congelado y alimento vivo... si los trozos de comida son demasiado grandes tenderán a no hacerle caso. Es muy bueno para mantener una buena salud en los julidochromis, el darle una hoja de lechuga o espinacas escaldada, ya que necesitan materia vegetal para complementar su menú.

Reproducción

En mi opinión, son los cíclidos procedentes del lago Tanganyka más fáciles de reproducir en cautividad, incluso cuando son muy pequeños: mi macho no mide más de 4 cm y ya ha frezado diversas veces. Para ello necesitan alguna cuevecita para desovar en sus paredes, pero la pareja siempre elegirá aquel rinconcito más escondido del acuario. Últimamente he descubierto que se inclinan por las caracolas de tamaño grande, ya que allí realizan frezas cada dos semanas.

Sexado

No es fácil sexar los julidochromis marlieri, pero si queremos tener todos los números para elegir una pareja, deberemos escoger el ejemplar más grande y el más pequeño de los disponibles en nuestro comercio especializado habitual; Las hembras crecen hasta los 15 cm y los machos hasta los 10, esta es la única regla conocida para sexar los marlieri