En este artículo cuento como construir, con materiales muy sencillos de obtener, un filtro para las ocasiones en que necesitamos uno pequeño para los acuarios de alevines con un volumen pequeño de agua. El funcionamiento es el mismo que emplean todos los filtros movidos por aire impulsado por un compresor. El aire al entrar en una chimenea crea burbujas que al ascender chupan agua de la parte inferior de la chimenea elevándola hasta expulsarla por la parte superior. De esta manera se crea una corriente suave de agua que va recorriendo todo el filtro hasta ser expulsada por la chimenea. Estamos hablando de un filtro biológico ya que la corriente no es lo suficientemente fuerte como para hacer de filtro mecánico.
Los materiales que necesitamos son un bote pequeño por ejemplo de los de productos lácteos tipo Lcasei de 100ml, un trozo de manguera de unos 10-12 cm y de 6 mm de diámetro interior y macarrón de silicona del usado para aireación mediante compresor.
En primer lugar limpiamos bien el bote por dentro y por fuera, quitando cualquier resto de adhesivo que haya dejado la etiqueta al retirarla. Seguidamente recortamos la parte superior del bote para dejarlo de la altura que necesitemos para el acuario, por ejemplo 6-7cm. Hacemos un agujero cerca de la base del bote con un diámetro un poco menor que el del macarrón de aireación para que este ajuste perfectamente y así impedir que entre agua al filtro por la parte inferior. En este punto quedaría como en la fotografía.
Después cortamos un trozo de manguera que tenga un diámetro interior de 6 mm y una longitud de unos 10-12cm que hará de chimenea del filtro. Uno de los extremos lo cortamos en bisel para evitar que la base se acople al fondo del bote y será por donde se absorberá el agua desde el interior del filtro. Un poco por encima de este bisel haremos un "ojal" como se ve en la fotografía donde encajaremos el macarrón que inyectará aire en la chimenea. Este ojal no es preciso que ajuste perfectamente al macarrón, con que lo sujete es suficiente.
Estiramos del extremo del macarrón que queda dentro del bote hasta sacarlo para poder trabajar con él cómodamente e introducimos la punta en el "ojal" que le hemos hecho a la manguera. Después tiramos suavemente del otro extremo del macarrón para meter todo dentro del bote y dejar la chimenea tocando el fondo.
Ya solo nos queda rellenar el bote de grava a ser posible volcánica ya que es más porosa y ofrece mayor superficie para el asentamiento de las bacterias. Por ultimo ponemos un poco de perlón (también llamado guata o lana sintética) que retendrá las partículas grandes y evitará que se ensucie mucho el interior del filtro.
La chimenea debe quedar mas o menos a ras de agua o un poco por debajo, así que si sobra cortáis un trozo y listo.
Eso es todo, ya veis que es muy simple de construir y que solo tenéis que ampliar el tamaño del bote en función de las necesidades del acuario para obtener una mayor capacidad de filtración.