La Comunidad de Madrid cuenta con tres máquinas especiales "lavamascotas"

Cuatro botones: lavado, aclarado, parásitos y secado, y diez minutos de duración.
Por 500 pesetas, todos los madrileños pueden asear y mantener en perfecto estado
higiénico a sus mascotas en las tres máquinas Pet Clean ubicadas en la Comunidad
de Madrid -en gasolineras de Tres Cantos, Fuenlabrada y Atocha-. La empresa
logroñesa Interlamas, que cuenta con la patente mundial y con treinta unidades
en funcionamiento en España, tuvo la idea de instalar en las estaciones de servicio
este sistema, similar al tunel de lavado de coches, para "ofrecer un servicio
a los ciudadanos, que hasta ahora se veían obligados a lavar a sus mascotas
en sus hogares o en centros veterinarios, que son mucho más caros". Actualmente,
en Madrid existen más de 100.000 perros.
A través de la firma de convenios con las petroleras Grupo Repsol, Campsa,
Petronor, Cepsa, Shell, Jet, Avia y Agip para instalar los lavamascotas en las
estaciones de servicio -ya que para la empresa es "el lugar considerado idóneo
para la oferta"-, estas máquinas "serán en breve un servicio común en la mayoría
de las gasolineras españolas". El encargado de la instalación de Atocha, Juan
Pedro Ortiz, opina lo mismo, ya que, según destaca, "durante este primer año
de actividad, la máquina no ha parado de funcionar los fines de semana. De lunes
a viernes su uso es menor, pero el sábado y el domingo mucha gente viene hasta
aquí para lavar a sus perros".
En este sentido, Ortiz señala que, "hasta ahora, en el lavamascotas no se han
lavado más que perros, de todas las razas -dogos, caniches, beagles, pastores
alemanes-, pero sólo perros, aunque la máquina admite otros animales". Según
explica el encargado de esta instalación madrileña -cuyo coste asciende a entre
cuatro y cinco millones de pesetas-, sus propietarios la vieron en Murcia y
decidieron instalarla en su gasolinera, "que está cerca del Retiro y mucha gente
que pasea a sus perros por el parque se acerca hasta aquí a asearlos".
Condiciones
La instalación de la máquina "Pet Clean" -de unos tres metros de largo por
dos de ancho- requiere únicamente un espacio exterior, una conexión eléctrica
a la red y un pequeño desagüe. Construída en acero inoxidable, la infraestructura
cuenta con una caldera y un depósito de gasoil para calentar el agua, además
de una cabina de lavado con una mesa hidráulica -que sube y baja dependiendo
de la altura deseada- donde se coloca al animal. Asimismo, cuenta con dosificadores
para los productos que el usuario aplica con pistola, como el agua -que está
a 28 grados-, un champú especial para perros y un producto desparasitador testado
dermatológicamente para proteger a la mascota. La máquina incluye además un
secador de aire industrial.
Todas las actuaciones de lavado, aclarado, antiparásitos y secado que incluye
la infraestructura son controladas por el usuario a través de botones situados
en el frontal de la misma, que funciona por monedas. Tras realizar un lavado,
toda la instalación se desinfecta automáticamente, "por lo que se garantiza
una total higiene". Además, "el total de productos utilizados -indica Ortiz-
son exclusivos para la máquina, que está en continua vigilancia por parte de
un servicio de control bactereológico que presta Interlamas". En el Pet Clean
de Atocha, según opina el encargado de la estación de servicio, "los perros
quedan en perfectas condiciones estéticas e higiénicas".
"Estamos muy contentos con esta iniciativa -continúa Ortiz- y la consideramos
muy útil para los ciudadanos, que hasta ahora se veían obligados a lavar a sus
perros en casa". El proceso se inicia subiendo a la mascota y atándola; tras
lo cual se introduce el importe para que la plataforma se eleve; se descuelga
la pistola de lavado; se pulsan los botones de jabón, aclarado y antiparásitos,
para posteriormente, utilizar la pistola de secado -manteniendo la boquilla
a quince centímetros de distancia del animal-. Tras bajar a la mascota y tras
diez segundos, se produce un lavado a presión de la plataforma con líquido desinfectante
Mercado exterior
Interlamas ha iniciado la introducción de la máquina lavamascotas en el mercado
exterior. Así, países como Japón y Suiza están interesados en este sistema y,
según afirma la empresa, "existen conversaciones con el Reino Unido". Homologada
por la CE y dotada de seguro de responsabilidad civil, Pet Clean "supone una
revolución absoluta, ya que hasta su creación este servicio no había estado
cubierto". Además, subraya la empresa, la rentabilidad de la máquina es de entre
uno y dos años, dependiendo del número de lavados. Con una quincena de lavados
por día, se amortiza en dos años. |