La eterna pregunta, ¿macho o hembra?
Es una raza en la que el mando lo tienen las hembras. Ellas suelen salirse
siempre con la suya.
Los machos llegados a la edad adulta suelen mostrarse fuera de su hogar, muy
protectores con las hembras, y entonces se vuelven más nerviosos, inquietos
y con el rango de superioridad (líder) más acentuado que las hembras; pero en
el hogar quién manda es la hembra. Sí hay perras en celo en su proximidad
y el macho sabe donde están y está suelto, podremos entonces empezar
a hacer footing tras él.
Son perros que se muestran muy buenos con los niños, pero cuándo un
shiba dice que ha terminado de jugar es que se ha acabado. Tanto los machos
como las hembras son extremadamente mimosos. El celo en las hembras suele presentarse
cada seis u ocho meses, y son muy limpias.
Educación
Sí queremos un perro que nos obedezca al cien por cien cuándo
le demos una orden, entonces el shiba no es nuestra raza. Con paciencia podemos
enseñarle ordenes pero no en más de diez minutos diarios porque
se aburre y entonces ya no es divertido para él y simplemente pasa. Debemos
procurar que desde pequeño éste suelto en el parque o en su lugar
de esparcimiento y que se relacione con otros perros, ésto es importantísimo
porque llegado a la edad madura tendrá buenas relaciones con toda la
comunidad, de lo contrario será el chulito del barrio.
En cuánto a la llamada premiarle con golosinas y caricias, al principio
de su etapa de entrenamiento. No regañarle severamente porque se acordará
perfectamente del castigo inpuesto y no querrá ir. Son perros dotados
de una memoria digna de un elefante y no son fáciles de engañar
porque son muy inteligentes y nada fanfarrones. |