Nombre Científico: Sciurus vulgarís
Características
La larga cola mechosa y el penacho de pelos en las orejas identifican a este agilísimo esciúrido que, como máximo, podría ser confundido con la ardilla gris, proveniente de Norteamérica e introducida en Inglaterra.
A diferencia de ésta, en su pelaje dominan los tonos pardos, que van desde el pardo negruzco oscuro hasta el pardorrojizo claro. La parte ventral siempre es clara, y las variantes de color suelen depender del hábitat respectivo. En los bosques caducifolios y parques urbanos con pocas coníferas predominan los tipos pardorrojizos, mientras que en los bosques de coníferas se dan casi exclusivamente tonos pardonegruzcos o castaños. Estas colocaciones suponen una adaptación a la coloración del entorno en cada hábitat: en los oscuros bosques de coníferas las ardillas castañas llaman mucho menos la atención durante el día que las de color rojizo-anaranjado, y viceversa. El color también parece estar relacionado con el microclima, pues las ardillas rojas y pardorrojizas suelen vivir en hábitats más cálidos y secos, mientras que las pardonegruzcas los prefieren más fríos y húmedos; es decir, que el color predominante no depende sólo de los depredadores. A veces también coexisten tipos diferentes.
Las ardillas trepan muy bien. Suben por los troncos de los árboles con casi idéntica rapidez y agilidad que cuando bajan, cabeza abajo. Saltan lejos y con gran precisión. Su reducido peso les permite trepar hasta los extremos de las copas y de las ramas. La cola, larga y espesa, les sirve entonces de una especie de balancín o contrapeso y de timón en el salto.
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