Ardillas III

Autor:  Lorca  Net  Página Web: » Lorca Net

ArdillaReproducción

Los períodos principales de reproducción se sitúan en primavera y a principios de verano. En las tierras bajas las ardillas suelen parir, tras 28 días de gestación, 4 ó 5 crías, como máximo 7, dos veces al año. Los pequeños nacen desnudos y ciegos. La mayoría de las veces, las hembras preñadas construyen «nidos de recambio», de forma que, si son molestadas, pueden trasladar enseguida allí a las crías. Los nidos suelen tener orificios de acceso en el lateral inferior, ya que las ardillas trepan desde abajo. Gracias a esto pueden distinguirse con facilidad de los nidos de aves. Si se aparean ardillas de pelaje diferente, las crías serán mestizas. Sin embargo, y dada la separación de los tipos de color en los hábitats, se produce con relativamente poca frecuencia.

Alimentación

Las ardillas no son muy caprichosas y devoran casi todo lo que pueden roer con sus incisivos. Su dieta incluye según la oferta desde nueces, hayucos, semillas de abeto rojo, pino y abeto, bellotas y otras semillas hasta bayas, frutas, setas y animales pequeños. Aunque es cierto que les gusta «robar» huevos y polluelos de los nidos de aves cantoras, su «influencia nociva» sobre las nidadas se suele exagerar mucho. En los parques puede pasar, desde luego, que si se les alimenta demasiado, aumenten tanto en número, que «de paso» saqueen casi todos los nidos de aves. En los bosques las ardillas han producido en ocasiones ciertos daños al roer los brotes, pero tampoco hay que sobrevalorarlos. En todo caso, es innecesario un control especial de las poblaciones de ardillas en condiciones medianamente naturales.

Generalidades

Especialmente las «ardillas conífera», pardooscuras, dependen mucho de los conos (piñas) de abeto rojo disponibles, que verían mucho según los años. Sólo se dan años realmente buenos en intervalos bastante largos. Entonces las ardillas tienen muchas crías y la densidad de sus poblaciones se multiplica. Porque de semillas constituyen un alimento extremadamente nutritivo y son además fáciles de obtener. Las semillas manipulan las piñas con mucha habilidad Un animal puede comer de 10 ó15 piñas de abeto rojo al día, y si son de pino hasta 100. Con un, mordisco especial levanta las escamas hasta que se abren lo suficiente o se desprenden. Así accede a las semillas. Tres minutos dura el proceso de abrir toda una piña de pino. Tiene a su disposición entonces unas 30 semillas, que pesan aproximadamente dos décimas de gramo. Una ración diaria de 100 a 150 piñas le proporciona por tanto alrededor de un 5 por ciento de su propio peso. Esto le basta a la ardilla para acumular algo del grasa; tan nutritivas y pobres en sustancias residuales son las semillas. Necesitaría comer el equivalente a un 20 por ciento de su propio peso en pinachos para obtener el mismo valor nutritivo, Aquí se demuestra la ventaja de los incisivos, que les permiten abrir piñas de coníferas y nueces. Estas contienen mucha más energía nutritiva que los tejidos vegetales normales.

Reclamo

«chuc-chuc».

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