El Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid ha soltado cinco parejas de ardillas en el parque de El Retiro. Para realizar un seguimiento de la evolución de estos animales se les ha instalado un collar con un transmisor dotado de un sensor de mortalidad y un chip subcutáneo de identificación con los que se intentará evitar la desaparición misteriosa de estos animales, que ha provocado que actualmente solamente existan un total de 10 ejemplares en este recinto verde.
La emisión de frecuencias diferentes de cada transmisor permite un reconocimiento individualizado de cada ejemplar y permite al equipo de detección de la señal localizar las ardillas con tan solamente unos pocos metros de error, mientras que el sensor de mortalidad avisa de forma inmediata del fallecimiento del animal. El equipo de seguimiento, por tanto, permite conocer en cada momento la situación de las ardillas, localizar los cadáveres en el menor tiempo posible y detectar con rapidez cualquier problema que puedan tener estos animales. Por otra parte, para facilitar la adaptación al parque el Consistorio madrileño ha colocado cuatro comederos en pinos cercanos al lugar donde han sido liberados los ejemplares, los cuales son ardillas rojas (Sciururs vulgaris) que proceden de centros de cría de ardillas en cautividad.
El departamento de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Madrid puso en marcha en el año 1985 una experiencia piloto de introducción de ardillas en los parques madrileños y, para ello, mantuvo durante un año en la Quinta de los Molinos varias parejas procedentes de la sierra madrileña con el objetivo de conseguir su aclimatación. Además, en 1986 se soltaron ardillas en los parques de El Retiro, Casa de Campo, Parque del Oeste, Fuente del Berro y de nuevo Quinta de los Molinos pero tan sólo en los dos primeros parques consiguieron reproducirse y mantener una colonia estable. Por otra parte, en la Casa de Campo se soltaron ardillas en años posteriores hasta llegar a los 26 ejemplares que se adaptaron muy bien a este entorno y en la actualidad se estima que pueden existir del orden de 500 ejemplares distribuidos por todo el parque.
En el Retiro la máxima población se alcanzó en 1996, momento en que se superaron los 150 ejemplares. Algunas de estas ardillas fueron llevadas al parque de El Capricho de la Alameda de Osuna donde se han reproducido y han conseguido formar una colonia que se mantiene sin problemas. Sin embargo, en el Retiro, poco después de esa fecha, se produjo un fuerte descenso de la población que redujo los ejemplares a una tercera parte. Esta disminución continuó progresivamente, según se pudo comprobar mediante seguimientos mensuales. Pese a los esfuerzos por determinar las causas del descenso del número de ardillas, no se pudieron esclarecer los motivos de esta tendencia.
Causas del descenso poblacional de las ardillas
La información obtenida de la observación directa de las ardillas
tampoco se pudo considerar concluyente. Posiblemente fueron varios factores
los que llevaron a esta disminución, como el desplazamiento voluntario
de ejemplares fuera del parque, su captura ilegal, el acoso por otros animales
dentro del recinto o una alimentación inadecuada como consecuencia de
la comida que los usuarios del parque les ofrecían, entre otros factores.
Además, las ardillas, cada vez más escasas, empezaron a volverse
también más esquivas, aumentando la dificultad de su control y
detección. Durante el presente año, los resultados de los recuentos
mensuales establecieron la población en unos 10 ejemplares.
Por ello, el Área de Medio Ambiente ha decidido introducir nuevos ejemplares
en El Retiro por el importante papel social que las ardillas han desempeñado
en el parque. En los momentos de mayor población estos animales se acostumbraron
a la presencia humana, convirtiéndose rápidamente en uno de los
mayores atractivos del parque, en especial para niños y personas mayores.
Medio Ambiente confía que con la colocación de transmisores de
seguimiento a los animales liberados se consigan conocer, de forma rápida,
los problemas que puedan surgir a la hora de su normal adaptación y reproducción,
para tomar las medidas necesarias y conseguir que las ardillas vuelvan a ser
de nuevo uno de los mayores atractivos de El Retiro.