Por otro lado hay quien afirma que el canibalismo "aberrante" en los
roedores se debe a causas genéticas. En su contra puede alegarse que
hay líneas que no habían presentado nunca canibalismo y en las
que este aparece de pronto. Esto, no obstante, no es indicativo. La expresión
de un carácter, en este caso el canibalismo, se debe a una combinación
de causas genéticas y ambientales, animales "portadores" de
canibalismo pueden no desarrollarlo puesto que las condiciones ambientales inhiben
la expresión de este carácter, mientras que animales no portadores,
por las condiciones ambientales pueden desarrollar canibalismo.
Otra teoría dice que el consumo de proteína animal extraña
a su dieta (carne) por parte de los roedores, puede desarrollar en estos un
gusto hacia la carne que predisponga a los animales hacia el canibalismo. No
hay datos que puedan corroborar esta teoría, pero tampoco los hay para
descartarla.
Finalmente, cabe mencionar que lo que inicialmente fue un comportamiento "justificado",
como por ejemplo canibalismo por estrés, puede continuarse una vez desaparecida
la causa y pasar a ser aberrante.
Para ilustrar este apartado mencionaré una anécdota que me contaron.
El hijo de un amigo tenía una pareja de hámster. Siempre habían
criado sin ningún problema. Un día al "angelito", se
le cayeron "accidentalmente" la madre y una de las crías en
el interior de un acuario (con agua por supuesto). Desde entonces cada vez que
la hembra paría aquello parecía la película Viernes 13.
Dejo a discreción de los lectores que consideren si el hecho pudo estar
relacionado o no.
¿Cómo prevenirlo?
He aquí la piedra filosofal. Nos interesan poco las causas, pero mucho
el evitarlo. A parte de ser un espectáculo desagradable, este comportamiento
reduce la eficacia reproductiva (no tendremos crías) y además
genera animales mutilados (pérdida de extremidades por los ataques).
Así pues hay van algunos consejos prácticos para reducir en lo
posible el peligro.
En primer lugar hay que evitar en la medida de lo posible el estrés a
los animales. Para mí el estrés durante el periodo de cría
es la principal causa desencadenante del canibalismo, y una vez que aparece,
puede no desaparecer. Hay que proporcionar a nuestros animales un lugar tranquilo
y adecuado para criar, y molestarlos lo menos posible.
Hay que tener en cuenta que las tendencias caníbales no se dan con la
misma frecuencia en todas las especies. Por ejemplo, es mucho menos frecuente
en los gerbos que en los hámster. Por tanto hay que prestar especial
atención a las especies que más susceptibles son de desarrollarlo.
Es muy importante retirar cuanto antes las crías muertas del nido. Si
se evita la oportunidad, no se dan los hechos. Retirando los cadáveres
evitaremos que la madre los devore.
No puedo estar de acuerdo con los autores que afirman que no hay que proporcionar
ningún tipo de proteína de origen animal a los roedores. Hay especies
que en su medio natural comen de vez en cuando algún que otro insecto.
El no suministrar a estas especies este aporte proteico puede desencadenar el
comportamiento que tratamos de evitar. Lo que si que no hay que dar nunca a
los roedores es carne, que de manera natural nunca ingerirían en su dieta.
Por último una dieta equilibrada es esencial para evitar problemas. Si
aseguramos un aporte suficiente de alimento en cantidad y calidad, en especial
en aquellos periodos en los que los animales más lo necesitan (gestación
y lactación), quizás luego no tengamos que lamentarnos.
Esperamos que este artículo os ayude a no tener que enfrentaros nunca
a esta situación.
Hay que tener en cuenta que una vez que el canibalismo aberrante aparece es
casi imposible conseguir que cese este comportamiento, por lo tanto lo mejor
es la prevención.
| <<Anterior [1] [2] Siguiente>> |