Por último hay que resaltar que no se debe abusar de las proteínas en la dieta de un petauro. Si nos quedamos cortos, el metabolismo y el desarrollo del animal se van a ver negativamente influenciados, y si nos pasamos vamos a exigir al organismo de nuestra mascota que metabolice el exceso de proteína que le damos y elimine los restos. Ambos casos son igual de peligrosos. La mayoría de los criadores están de acuerdo con que la dieta ideal de un petauro debería de componerse de un 75 % de frutas y verduras (muy pobres en proteínas) y un 25 % de un preparado a base de alimentos ricos en azúcares y proteínas. En parejas de cría podría ser admisible el modificar los porcentajes (70 % de preparado de frutas y 30 % de preparado rico en proteínas, o incluso llegar al 33% de proteína para hembras gestantes / lactantes). En la naturaleza los petauros pueden clasificarse como omnívoros. Ingieren una gran cantidad de alimentos entre los que pueden citarse insectos, frutas, savia de algunas acacias y eucalipto.. Lo que hay que intentar es crear una dieta lo más similar posible desde el punto de vista nutricional a la que tendría un petauro salvaje, puesto que obviamente, no vamos a poder conseguir savia de eucalipto (al menos de las variedades comestibles) o insectos originarios de Australia. Los petauros pueden clasificarse como comedores caprichosos, pueden alimentarse durante una época con determinada fruta para luego pasarse algunas semanas negándose en redondo a tocarla, y volver a aceptarla de nuevo pasado un tiempo y sin ninguna razón aparente. Parece probable que este comportamiento obedezca a un cierto "aburrimiento". En la naturaleza estos animales pueden llegar a tener una dieta enormemente variada. Si le damos a nuestro petauro una dieta más o menos estandarizada puede llegar a aburrirse de ella, y si está suficientemente alimentado, optará por comerse lo que más le llama la atención. Pasado un tiempo aquello que dejo de comer pasa a ser una novedad y vuelve a ser comido. Es, por tanto, de vital importancia proporcionar a nuestro petauro una dieta, que sin dejar de ser equilibrada, fluctúe entre una amplia variedad de ingredientes. Una vez que ya hemos expuesto las principales peculiaridades de la alimentación de estos animales, podemos pasar a la dieta en si.
Mezcla de frutas
Como ya hemos dicho antes el truco está en proporcionar una variedad
lo más amplia posible de frutas y verduras e ir rotando los componentes
de la mezcla. Es así mismo importante que utilicemos alimentos que tengan
un índice de Calcio / Fósforo adecuado. A los petauros, por norma
general, les encantan las frutas y verduras dulces, y las prefieren sobre otras.
Hay que tener cuidado pues no es raro que seleccionen aquellos alimentos que
más les gustan y dejen el resto. Si les damos demasiada comida se atiborrarán
de lo que les apetezca y dejaran el resto, con lo que mandarán al traste
nuestra cuidadosamente planeada dieta.
Las frutas y verduras que más gustan a los petauros son precisamente
las dulces, aunque ya hemos dicho que hay diferencias entre individuos. Hay
que dar las frutas troceadas hasta un tamaño aceptable y mezcladas. Podemos
usar piña, melocotón, manzanas, peras, fresas, melón ,
papaya, albaricoques, naranjas, maíz dulce, grosellas, zanahoria, plátano,
hojas de lechuga, sandía, mango, uvas, kiwi, guisantes, brécol
y la batata entre otros. Parece que aprecian sobre todo las manzanas, el maíz
dulce, la batata, la papaya, los guisantes, las uvas sin semillas, la zanahoria
y el kiwi. Las naranjas (con piel), también son muy apreciadas, pero
algunos criadores afirman que provocan diarreas. Tal vez se deba a la presencia
en su superficie de ceras que se usan para que las compremos por su aspecto
brillante, estas ceras no se eliminan con el agua, hay que recurrir a limpiar
la superficie de la naranja con un trozo de papel de cocina untado en aceite.
Algunos recomiendan el darles las frutas con piel a los petauros. El riesgo
de que ingieran restos de pesticidas presentes en la superficie es elevado,
así que es mejor dárselas peladas. Cuidado con los melocotones,
cerezas... en general con todas las frutas con "hueso". Sus semillas
suelen contener ácido cianhídrico que puede causarnos un grave
disgusto, retirar siempre las semillas antes de dar este tipo de fruta a nuestras
mascotas.
Tampoco deberemos de emplear frutas en conserva, puesto que muchas veces se
les añade azúcar y conservantes que pueden resultar peligrosos.
No hay ningún problema por usar frutas o verduras congeladas.
Mezcla rica en proteínas
Además de las frutas y verduras hay que proporcionar a los petauros un
alimento rico en proteínas e hidratos de carbono. Para esto se han creado
una serie de mezclas "caseras" con ingredientes relativamente fáciles
de encontrar en el mercado y sencillas de preparar. La mezcla más habitual
lleva los siguientes ingredientes:
450 ml de agua.
450 ml de miel.
3 huevos cocidos sin cáscara.
75 g. papilla infantil con alto contenido en proteína (10 g).
3 cucharaditas de un buen polivitamínico.
Para prepararla se mezcla la miel con agua templada, se reducen los huevos cocidos
sin la cáscara a una papilla y se les añade lentamente la mitad
de la mezcla miel / agua hasta formar una pasta. Se añade el resto de
la mezcla miel / agua y se mezcla homogéneamente. Se añade la
mezcla polivitamínica y la mitad papilla infantil y se mezcla. Para acabar
añadiremos el resto de la papilla y mezclaremos hasta que no queden grumos.
La mezcla puede congelarse en una cubitera. La ración de mezcla por animal
y día es aproximadamente de 1 cucharada sopera o un cubito.
Se puede sustituir el agua por zumos que no tengan azúcar ni aditivos
añadidos, como por ejemplo zumo de manzana. Además de la mezcla
también se suele suministrar a los petauros una pequeña cantidad
de insectos y pienso rico en proteína. Como pienso puede usarse un buen
pienso seco para gatos o perros (de alta calidad, no vale el del supermercado
de la esquina). Si podemos acceder a el puede usarse un buen pienso para omnívoros
de zoológico (p. ej Zupreeme).
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