Alojamiento
El que estos pequeños mamíferos sean resistentes y adaptables
no quiere decir que puedan vivir en cualquier lugar. Un buen hogar es necesario
para que su vida sea tan larga como debiese, y para que tengan una buena salud.
Lo primero que hay que decir es que, pese a que en nuestros hogares habitan
en colonias, aquel que piense mantener ratones como mascotas no debería
de pensar en parejas o en un número grande de ejemplares. Los machos
de ratón no se toleran entre si, y para rematar la faena marcan su territorio,
con lo que pueden desprender cierto olor. Si tenemos un macho y una hembra,
antes de que pase mucho tiempo nos veremos desbordados por su increíble
prolificidad. Lo más recomendable por tanto es mantener hembras únicamente.
Si mantenemos un grupo reducido de hembras (2 ó 3) se formará
su propia jerarquía con una hembra dominante y no tendría por
que haber problemas siempre y cuando los animales dispongan de suficiente alimento
y espacio.
A la hora de elegir una variedad conviene informarse de su docilidad. Los ratones
albinos (los llamados de laboratorio), por ejemplo, son más dóciles
que otras variedades, aunque menos prolíficos. Sin embargo, si aparece
una mancha roja en el pelaje de un ratón blanco es más que probable
que sus compañeros de colonia lo ataquen hasta matarlo. Los ratones negros,
por ejemplo, tienen fama por ser animales especialmente agresivos. La variedad
de ratones que existe actualmente hace imposible mencionar todas las ventajas
e inconvenientes de cada una, así que si vemos una que nos gusta, deberíamos
informarnos a través del criador o del vendedor si es de confianza.
Sea cual sea el futuro hogar de nuestros ratones, debería ubicarse en
un lugar seco y cálido, alejado de corrientes y radiadores o ventanas
(en estos puntos suele haber fuertes variaciones de temperatura). Tampoco debemos
situar su hogar en un lugar donde puedan incidir directamente los rayos del
sol, o podemos encontrarnos con la desagradable sorpresa de que nuestras mascotas
se han achicharrado. Para un único ejemplar las dimensiones mínimas
recomendables serían de 38 x 15 cm de base y otros 15 cm de altura. En
cualquier caso, cuanto mayor sea el alojamiento para nuestros ratones más
felices estarán. Los acuarios o similares no suelen ser alojamientos
adecuados por carecer de suficiente ventilación. Las jaulas de cría
de plástico con tapa de barrotes o las jaulas de barrotes son idóneas.
Como cama la viruta de madera libre de barnices y que no sea de coníferas
se ha mostrado como ideal.
Existen rejas especiales para el pienso y bebederos automáticos. Si pensamos
darles forraje deberemos de colocar una reja con tal fin. Los vegetales y otros
alimentos pueden suministrárseles en un comedero pesado y de base ancha
para dificultar su vuelco. Los mejores materiales son la cerámica o el
plástico.
También deberemos prever un refugio por animal. Lo mejor es un recipiente
de cerámica o plástico invertido con un agujero en un lateral.
Los ratones son animales sensibles a la luz intensa, por lo que no deberemos
colocar su "casa" en un lugar excesivamente iluminado (lo que no quiere
decir que estén a oscuras).
La presencia de juguetes tales como escaleras o otros elementos para trepar,
ramas para roer, balancines, norias... serán beneficiosas para nuestros
animales siempre y cuando sean seguros y no abusemos de ellos. Lo mejor es tener
una cierta variedad de elementos e irlos rotando periódicamente para
que nuestros animales no se aburran siempre de los mismos juegos.
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