Cria - Parte II

Autor: animalls.net  Página Web: » Animalls.net

Degu

Hay que evitar manipular a las hembras preñadas, especialmente en el último tercio de la gestación, pues se corre el riesgo de provocar un aborto.
El macho no constituye ningún impedimento ni molestia en lo que a la crianza de sus hijos se refiere, e incluso colabora en ella, por lo que no es necesario separar a los componentes de la pareja. Únicamente se debería mantener aislado al macho de la hembra, y siempre de tal manera que pudiesen verse, un día o dos inmediatamente después del parto puesto que la hembra presenta a las 24 horas del nacimiento de sus crías un celo fértil, y una nueva gestación durante el periodo de lactancia agotarían al animal. Si hay más de una hembra gestante en el mismo recinto, es recomendable separarlas, puesto que de otra manera es frecuente que se pierdan una de las dos camadas.

Cuando el momento del parto esté muy cercano, la hembra se mostrará inquieta y empezará a desarrollar conductas de anidamiento (recoger material para preparar un confortable nido para sus futuros cachorros). El padre también colabora en la construcción del nido. En estos momentos es importante que proporcionemos un lugar tranquilo a la hembra y que la dejemos en paz en la medida de lo posible.

Un parto normal y sin problemas en esta especie dura, como media, unos 45 minutos. Las hembras primerizas tardan más en parir que aquellas que ya lo han hecho antes. Podremos saber que el parto ha tenido lugar cuando veamos al orgulloso padre encaramado en el techo de la caja de nidificación emitiendo silbidos.

Las crías de los degús, al igual que sucede en el caso de la de las chinchillas, nacen comparativamente (con otros "roedores") muy desarrolladas, como corresponde a un periodo de gestación tan largo. Nacen cubiertas de pelo, y son capaces de valerse por si mismas relativamente pronto. A las pocas horas de nacer los podremos ver ya pasear e inspeccionar los alrededores del nido, y a los pocos días ya son capaces de empezar a ingerir alimentos sólidos. Si mantenemos a nuestros degús en una colonia en la que haya más de una hembra, comprobaremos que todas colaboran en la crianza de los cachorros.

Las crías se independizan entre tres y cinco semanas después del parto, y la hembra es susceptible de quedar de nuevo preñada a partir de este momento. Se recomienda mantener a las crías con sus padres hasta que tienen una edad de cinco a seis semanas.
Durante la gestación y la lactación es importante cuidar la dieta de las hembras, debido a las mayores necesidades energéticas y nutricionales que tienen durante este periodo. No viene mal proporcionar a nuestras hembras gestantes un suplemento vitamínico mineral, prestando especial cuidado al aporte de calcio.

Los degús no suelen presentar problemas asociados a la manipulación de las crías como sucede por ejemplo con los erizos. Es perfectamente posible comenzar a tocar a los cachorros a partir de unos pocos días después del parto. Sólo debemos vigilar, si sacamos algún cachorro de la jaula, que los padres no se muestren excesivamente nerviosos. Si esto sucede es recomendable devolverle a la jaula y no volver a repetir la experiencia al menos hasta que haya pasado un día. Las primeras veces deberemos mantener cortos periodos de tiempo a las crías separadas de sus padres, y a medida que pase el tiempo los iremos incrementando.