Casos dificultosos
Algunas parejas tienen menos posibilidades de congeniar que otras. Cuando los
dos conejos son adolescentes y no han sido criados juntos, puede ser que te
lo pongan demasiado complicado. Si es así, dales unos meses de descanso
antes de volverlo a intentar. Tampoco asumas que una coneja de 2 años
adoptará a un bebé (menos de 3 meses) como si fuera su madre.
Generalmente, los adultos prefieren a otros adultos o adolescentes, y los bebés
se llevan mejor con los de su misma edad. Tradicionalmente, se cree que es más
dificultoso lograr una relación de amistad entre machos, aunque ambos
estén castrados. Por ese motivo, siempre que tengas opción elige
a una hembra para un macho o a la inversa. Y acuérdate de castrarlos
a ambos para facilitar las cosas. No obstante, esto no quiere decir que dos
machos operados no puedan llegar a ser amigos, ni que dos hembras esterilizadas
tampoco puedan lograrlo. Nada más lejos de la realidad, pues cada relación
depende de las personalidades de los conejos involucrados y de tu paciencia
y entrenamiento para que nazca entre ellos una amistad duradera.
Otro caso que puede darse es que uno de los conejos intimide siempre y en diferentes
ambientes al otro, hasta el punto de no dejarle comer, ni beber, ni moverse
con libertad. Si a pesar de tu vigilancia y de tus avisos, uno de ellos sale
siempre malparado con heridas de mordeduras, y, tras aplicar lo arriba explicado,
notas que no evolucionan en absoluto, opta por un largo descanso. Sitúa
sus jaulas juntas, para que se acostumbren a vivir en el mismo ambiente, y pruébalo
de nuevo transcurridas unas semanas. Finalmente, y como en todas las sociedades,
también existen conejos asociales y autistas que no aprecian las ventajas
de convivir con otros de su misma especie. Este caso es algo más aislado,
pero seguramente un conejo de este tipo apreciará más la compañía
de una cobaya, con la que apenas serán necesarios cuidados iniciales
para que congenien a las mil maravillas.
Un tercer conejo puede ayudar
¿Puede un tercer conejo ayudar a mejorar una relación dificultosa? La respuesta es afirmativa, siempre que el tercer conejo sea, preferiblemente, un adulto tranquilo y acostumbrado a relacionarse con otros de su misma especie. Este conejo puede servirles de ejemplo o atenuar la intensidad de sus personalidades conflictivas.
Un conejo puede enseñar al otro
También existe la posibilidad de que un conejo enseñe al otro
cómo comportarse. Muchas veces, los comportamientos negativos que se
dan al principio de una relación son necesarios, y forman parte de la
evolución que experimentará el conejo dominante. El conejo dominado
tiene a menudo un papel fundamental, incluso es capaz de enseñar al dominante
a cambiar una actitud violenta y de marcado instinto sexual, por otra en la
que el afecto, compañía y lamido mutuo sean las características
principales.
Debes entender que la mayoría de conejos que viven en casas han sido
separados de su entorno social, y por ello disponen de un lenguaje muy limitado
para interactuar de nuevo con los de su especie. Simplemente no saben cómo
actuar cuando conocen a otro conejo y se sienten desorientados. Si el nuevo
conejo en llegar está habituado a convivir con otros, es muy probable
que las cosas sean más fáciles, pues le enseñará
lo que debe y lo que no debe hacer. Es una increíble manera de apreciar
cómo la inteligencia de un conejo puede calmar el instinto de otro, y
ambos cambiar su comportamiento inicial de tal manera que puedan convivir amistosamente.
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