A la hora de diseñar el alojamiento para nuestro cobaya, hay que tener
en cuenta que estos animales son muy sensibles tanto a las corrientes como a
la humedad. El someterles a estos agentes causará probablemente una deterioro
en su salud. Es curioso saber que en países como Estados Unidos, Canadá
o Gran Bretaña los conejillos de indias se han adaptado al clima templado,
y algunos criadores les mantienen en recintos exteriores a lo largo de todo
el año, incluso en invierno. No obstante estos animales no están
especialmente adaptados para soportar las inclemencias meteorológicas
invernales, por lo que es mejor limitar el uso de recintos exteriores a las
épocas de mejor climatología.
Las dimensiones del alojamiento que habremos de proporcionarle a nuestro cobaya
son directamente proporcionales al tiempo que podamos dedicarle. Los cobayas
necesitan hacer ejercicio todos los días, si disponemos de tiempo los
podemos tener sueltos para que hagan ejercicio durante un rato, pero requiere
que supervisemos de manera directa estos periodos de libertad. Si no disponemos
de ese tiempo, lo mejor es proporcionarles un alojamiento espacioso para que
puedan ejercitarse sin necesidad de salir de la jaula.
Las jaulas de tipo cajón dan buenos resultados, también son válidas
las jaulas de malla soldada.
La jaula constará pues de tres partes:
La zona de ejercicio será la sección central, mientras que el
conejar y la zona para las deposiciones habrán de estar lo más
alejadas posible (extremo y extremo).
Los comederos han de ser pesados y más anchos en la base, para que los
animales no puedan volcarlos. Los bebederos que mejor funcionan son los de tipo
botella.
Para el nido deberemos de proporcionar a nuestros animales abundante heno (es
lo que más les gusta para construirlo). La zona para las deposiciones
debería de contar con una bandeja bajo una rejilla, lo que facilitaría
su limpieza. Como material para el suelo se puede usar papel de periódico
cortado. La paja no sirve puesto que absorbe poco y tiene tallos afilados que
pueden herir a los animales. De los inconvenientes del serrín y las virutas
de madera ya hemos hablado. La arena suele manchar el pelaje de los animales
y puede llegar a ser irritante.