El virus del moquillo canino en los hurones

por:  Juan M. Griñan
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EL VIRUS DEL MOQUILLO CANINO EN LOS HURONES

Etiopatogenia
Hurones Esta enfermedad es producida por un virus de ARN de la familia Paramixoviridae. Diferentes cepas del virus varían en virulencia, pero el moquillo canino es una enfermedad tipicamente mortal en hurones. Los hurones están en riesgo de padecerla pues esta enfermedad se encuentra en todas partes. Esta es la enfermedad viral de mayor prevalencia en perros. Reservorios de moquillo incluyen miembros de la familia Canidae, Mustelidae y Procyonidae.

La forma de transmisión es principalmente por contacto directo entre un hurón sano y un animal enfermo (contacto directo), a través de aerosol o con las secreciones de este último (conjuntiva y exhudados nasales, orina, heces y piel). Queda demostrada así mismo la transmisión a través de fomites pues queda en los guantes de lates del veterinario alrededor de 20 minutos. Afecta a individuos de cualquier edad que no estén vacunados, pues los hurones son altamente receptivos al este virus. La reacción agresiva de este virus puede ser prevenido por medio de la vacunación. Debe tenerse mucho cuidado con la vacuna que se administre. Existen estudios que han demostrado que la aplicación de vacunas para perro no logran alcanzar los niveles adecuados de inmunidad o pueden causar reacciones que culminen con el desarrollo de esta penosa enfermedad.
Una vez dentro del cuerpo del hurón se produce la viremia, siendo el periodo de incubación en hurones es de 7-12d. Se eliminan virus a partir del día 7 postinfección.

Sintomatología

Aunque los síntomas son muy variados y poco específicos generalmente hay fiebre (40.6-41.1ºC); erupciones bajo el mentón y la zona inguinal y perianal; irritación de labios y comisuras; descarga oculonasal que deja pegados los párpados y que al principio es serosa pero torna rápidamente a mucopurulenta, con conjuntivitis (incluso úlceras indolentes) incluida fotofobia y blefarospasmos; rinitis purulenta que dará lugar a costras y tumefacción de la barbilla; vómitos y diarreas al día o días siguientes, no siendo del todo comunes en la mayoría de los hurones. Cuando el virus se encuentra en respiratorio aparece tos y mediante radiografías se aprecia consolidación pulmonar. Decrece su apetito llegando a anorexia. En piel dermatitis en zona anal e inguinal, hiperqueratosis en plantas de los pies y cola. En el examen hematológico aparece leucopenia importante. Los cuerpos de inclusión del moquillo aparecen en células epiteliales de la tráquea, vejiga de la orina, piel, tracto gastrointestinal, nódulos linfáticos, bazo y glándulas salivares. Las alteraciones neurológicas empiezan cuando el hurón va perdiendo sensibilidad en las patas traseras y sigue trabándosele la mandíbula y continúa con trastornos nerviosos como incoordinación, nistagmo, tortícolis y temblores y al término de algunos días, el animal fallece.
En muchos casos no se alcanza a percibir ni la mitad de los signos antes de que sobrevenga la muerte.

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