Comportamiento de las chinchillas domésticas - Parte II

Autor: Infochinchillas  Página Web: » Infochinchillas

En el caso de unas chinchillas mantenidas en una zona de la casa de bastante tránsito y ajetreo, es fácil observar que están profundamente dormidas a pesar del ruido que se hace en las labores de limpieza, cocina o teniendo encendido el televisor. O cómo les resulta indiferente que se acerque un gato a olisquear la jaula. Las fotografías que acompañan a este texto ilustran el caso de una chinchilla criada con gatos desde el día de su nacimiento. La fotografía de la izquierda muestra como aún teniendo muy pocos días de vida no muestra ningún temor. La fotografía de la derecha es todavía mas reveladora. Es la chinchilla la que se acerca al gato a olisquearlo. Conocemos casos todavía más clarificadores. En concreto el de una chinchilla cuya diversión era la de perseguir al gato con el que vivía. La propietaria tuvo el acierto de grabarlo en vídeo.
Este es un comportamiento adquirido en la cría doméstica que jamás se daría en estado salvaje, donde la presencia de un posible depredador o un ruido fuerte sería suficiente estímulo como para emprender la huída hacia un refugio. En las chinchillas que no han tenido una buena sociabilización se puede observar que son más temerosas y asustadizas. Generalmente aprenden a aceptar a aquel que les provee de comida, pero ante cualquier movimiento brusco o situación un poco extraña tienden a esconderse con rapidez. Lo expuesto anteriormente son las razones que tenemos para aconsejar fervientemente que se adquieran chinchillas procedentes de la cría doméstica. En particular, de la cría domiciliaria. Las crías que proceden de una camada que se ha mantenido como se ha relatado anteriormente, suelen carecer por completo de miedo o prevención contra las personas. Podemos relatar el ejemplo de una pareja de chinchillas que cedimos a un conocido a una edad relativamente temprana como es el mes y medio de vida. Para entregárselas las metimos en una caja transportín de cartón y se la dimos a su nuevo propietario. Abrir la caja y subirse a las manos de su nuevo dueño fue todo uno. No mostraron el más mínimo signo de temor a pesar de ser una persona desconocida y de estar en un ambiente totalmente extraño. Al introducirlas en su nueva jaula se dedicaron a recorrerla y a investigar cada rincón. A pesar de que la jaula contaba con un refugio en ningún momento pretendieron esconderse dentro. Al contrario, se pusieron a comer. Este ejemplo muestra lo que puede conseguirse con una correcta sociabilización de las chinchillas.
Las chinchillas no son animales agresivos. Salvo ciertos ejemplares muy asustadizos, jamás morderán a una persona. Excepto que las manos huelan a comida y confundan un dedo con un trozo de manzana. Pero en este caso la culpa no es de la chinchilla, sino del que no se ha limpiado las manos. Son animales bastante dormilones durante el día y activos a partir del atardecer. Sin embargo es fácil acostumbrarlos a ciertos horarios “intempestivos” para una chinchilla. Nosotros tenemos por costumbre ofrecerles un trocito de pan duro cuando desayunamos. Desde que iniciamos esta costumbre, cuando notan que nos levantamos se ponen a dar saltos y a reclamar su golosina. Incluso las crías de un mes de vida. Ahora toda la familia se levanta a la misma hora.

Foto cedida por: Centro Veterinario Carlinda Un comportamiento extraordinario de las chinchillas y que les diferencia de todos los demás animales domésticos es su afición a los baños en arena. Debido a que proceden de una zona donde apenas llueve, para limpiarse el pelaje han sustituido los baños en agua por los baños en arena. No puede utilizarse una arena cualquiera. Debe emplearse una arena muy fina que se vende especialmente para ellas.

Se les debe ofrecer durante unos 20 minutos como máximo y con una frecuencia que dependerá de la humedad de la zona. Como orientación, se puede comenzar con 2 o 3 baños semanales. Si vemos que las chinchillas comienzan a rascarse más de la cuenta se debe reducir la frecuencia de los baños.

Bibliografía impresa

Quesenberry KE, Donnelly TM, Hillyer EV. Biology, husbandry and clinical techniques of guinea pigs and chinchillas. En: Quesenberry KE, Carpenter JW. Ferrets, rabbits and rodents: clinical medicine and surgery. 2ª ed. St. Luois: Saunders; 2004: 232-244.

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