Basilisco de doble cresta (Basiliscus plumifrons), este es el "pura sangre" entre los lagartos!
Son animales preciosos, espectaculares pero también muy nerviosos y salvajes.
No son en absoluto adecuados para el aficionado novel o el herpetoculturista que quiere una mascota para "tocarla y mimarla".
Hemos visto muchos Dragones Acuáticos montados sobre el brazo de su amo tranquilamente, pero resultaría muy raro ver esto en el caso de un Basilisco.
En pocas palabras: son animales para ver pero no para tocar.
Necesitan un terrario cuanto mas grande mejor con muchas plantas y ramas que le permitan mantener su intimidad.
Su alimentación se parece mucho a la de los Physignathus pero su carácter es diametralmente opuesto: un Basilisco acorralado no duda en morder y desde luego tienen fuerza en las mandíbulas.
Si tienes ya alguna experiencia con otros lagartos y deseas disfrutar observando a un animal realmente precioso y original, entonces te recomiendo un Basilisco!
Como siempre es recomendable que proceda de cría en cautividad.