No al abandono de Tortugas de Florida

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Tortuga de California.

El galápago leproso está desapareciendo de Madrid debido a la afluencia, cada vez mayor, de Tortugas de Florida. La causa de la masiva presencia de esta especie en la región es que los propietarios de estos animales deciden abandonarlos en los parques de la ciudad.

La disminución del galápago leproso en las charcas y lagos de los parques madrileños aumenta progresivamente debido a que "la gente abandona los Tortugas de Florida que compran en las tiendas de animales, cuando se hacen demasiado grandes y ya no saben qué hacer con ellos", ha afirmado Enrique Rodríguez, técnico de la Casa de Campo. Con la proliferación de Tortugas de Florida, "la competencia se incrementa entre las especies", lo que provoca la desaparición de los más débiles.

El galápago leproso es una especie de la Península Ibérica, mientras que el denominado galápago de Florida viene del extranjero y "se adapta muy bien al agua de menor calidad, por lo que se convierte en una fuerte competencia para los leprosos", asegura Rodríguez. Los Tortugas de Florida son carnívoros, "aunque no se comen a seres vivos, sino carroña", pero eso crea un enemigo fuerte frente al galápago leproso y hacia el resto de la fauna. Para Enrique Rodríguez, "sería muy interesante que se hiciera una labor de educación en la sociedad para que la gente se conciencie sobre estos temas y no tiren indiscriminadamente a los parques de Madrid este tipo de animales".

Los principales lugares donde se puede apreciar la existencia de Tortugas de Florida son la Casa de Campo, por la zona del Arroyo Meaques e, incluso, en el propio lago "el año pasado encontramos uno que obstruía una rejílla de una depuradora de lo grande que era", agrega Enrique, así como en el estanque del Retiro, en los jardines de la estación de Atocha o en el Parque Juan Carlos I. "Aunque de momento no tenemos constancia de que sea un problema grave, la verdad es que se debería hacer algo para que las personas no los arrojen a los sitios donde hay agua, porque no es su hábitat natural", señala el técnico de la Casa de Campo.