Móstoles acoge una muestra sobre tarántulas en la que se explican sus comportamientos, el origen de su aspecto, su forma de cazar, su reproducción y la forma de confeccionar sus distintos tipos de telarañas. En total, los visitantes pueden contemplar cincuenta ejemplares vivos de tarántulas, entre las que se encuentran arañas comepájaros, arañas-mono, arañas pollito y migalas. Esta muestra estará abierta hasta el próximo 3 de abril.
El Centro de Educación Ambiental del Parque Finca Liana, en Móstoles, acoge la exposición didáctica "Tarántulas... en Acción", organizada y diseñada por Microfauna Exposiciones y patrocinada por la Obra Social de Caja Madrid. La exposición presenta el fascinante mundo de las arañas gigantes desde una perspectiva divulgativa ceñida a la realidad y en la que se muestra que son animales necesarios para el equilibrio ecológico, desmitificando de esta forma la tradicional imagen que el cine y la literatura han mostrado siempre. La muestra consta de 50 ejemplares vivos y en la misma se explican sus comportamientos, el origen de su aspecto, su forma de cazar, su reproducción y la forma de confeccionar sus distintos tipos de telarañas.
De esta forma, en sus respectivas vitrinas dotadas de las constantes de humedad y temperatura necesarias para cada especie se pueden contemplar arañas comepájaros, arañas-mono, arañas pollito y migalas, todas ellas procedentes de las diferentes zonas tropicales del planeta. Los ejemplares vivos se exponen junto con varias imágenes que proporcionan monitores de vídeo, mostrando un mundo desconocido en el que se explican los hábitos y costumbres de estos enigmáticos seres, desde su morfología, formas de alimentación y construcción de guaridas y trampas con telarañas, hasta su reproducción por huevos y la diferente peligrosidad de su mordeduras. Además, también se informa al público sobre cuáles son las especies más dóciles y aquellas que se muestran más agresivas.
La exposición está abierta al público en general, aunque
los organizadores destacan que la muestra puede ser muy útil para los
colegios y colectivos educacionales como extensión práctica de
las clases de naturaleza, ya que los escolares, a través de una monitora,
pueden llegar a tener una visión clara y un conocimiento realista sobre
estos seres vivos.