Descripción del hábitat
Las sabanas son zonas secas de transición , con bastos espacios, entre los límites de bosques húmedos y zonas desérticas y áridas, que se encuentran ligeramente pobladas de una vegetación resistente a base de arbustos espinosos, hierbas estacionales y árboles poco exigentes en cuanto a la cantidad de agua que necesitan.
Estas zonas reciben unas precipitaciones moderadas repartidas entre una época húmeda de lluvias y una época seca en la que las precipitaciones son más bien escasas.
Se requerirá una iluminación bastante intensa y una humedad relativa del aire no excesivamente elevada que podremos situar aproximadamente entre el 30 % y el 40 %.
Suavizando las condiciones atmosféricas predominantes también podemos emplear este tipo de terrario para animales mediterráneos o procedentes de zonas secas.
Substrato
Una capa gruesa de humus arenoso con rocas y piedras redondeadas de distintas dimensiones y tamaños reproducirán a la perfección un suelo típico de la sabana.
Como parte de la decoración en el substrato introduciremos formaciones construidas a base de rocas de distintas alturas y tamaños pegadas entre si para dar la sensación de lajas de piedra, donde los animales pueden encontrar un refugio y un lugar para solearse, además de esqueletos de cactus, cortezas y ramas para los animales que gustan de trepar.
Refugios
Piedras planas y raíces de plantas debajo de las cuales construir galerías, cortezas, y troncos constituirán unos buenos elementos para que nuestras mascotas encuentren aquí refugio. Podemos también emplear para la construcción de refugios el mismo sistema utilizado en el terrario desértico pero empleando para cubrir piedras y galerías el humus arenoso que emplearemos en este caso como substrato.
Plantas
Las plantas que contribuirán a crear un ambiente típicamente de sabana son como hemos mencionado antes, arbustos espinosos, hierbas estacionales y arboles, todos ellos bastante resistentes y duros, y poco exigentes en cuanto a la cantidad de agua que necesitan. Acacias y matojos de hierbas como Rossionas , pueden resultarnos útiles para estos menesteres. Al igual que en ambientes desérticos también podemos emplear el Cotyledon , la Caralluma .
Serán plantadas directamente sobre el substrato o se colocarán en maceteras independientes sobre este. La segunda opción nos facilitará enormemente la labor de mantenimiento, aunque no colaborará con los animales excavadores a la construcción de galerías sólidas para refugios en las raíces de las plantas.
Un par de pinos pequeños y plantas del género Sedum sp. proporcionarán un buen aspecto al conjunto.
Para animales que habiten en zonas Mediterráneas podemos realizar plantaciones de mirto, laurel, acebo, adelfa, limoneros, boj y pequeñas higueras.
Pese a que para crear un ambiente más natural y fiel al aspecto de estos habitats es fundamental la inclusión de plantas espinosas, procuraremos siempre evitar la introducir este tipo de plantas con espinas que puedan ser un arma mortifera para nuestros reptiles que en un momento de tensión y alerta pueden huir ciegamente hacia las púas de estas plantas, provocandose serias heridas.
Cubierta
Emplearemos un tapa de tela metálica destinada a no conservar y aumentar en exceso la humedad del interior del recinto.