La RSPCA inicia una campaña para exigir una legislación más estricta para la tenencia de mascotas exóticas.
La Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals (RSPCA) opina que el Decreto de 1976 sobre animales salvajes peligrosos debe ser revisado, ya que son muchas las personas que tienen animales exóticos que no están contemplados en ese Decreto.
Los cambios que deben hacerse llenarian el vacío legal que existe y que permite a los particulares tener animales peligrosos para ellos y para sus convecinos.
Una de sus veterinarios, Chris Laurence, afirmó que "cierto tipo de animales exóticos no son mascotas debido a que necesitan ciertos cuidados que es difícil reunir en un hogar. Se han dado casos dramáticos de animales que atacaron a sus dueños debido a la inexperiencia de los mismos".
En uno de los más dramáticos casos estuvo implicada una boa constrictor. Este animal fue adquirido cuando sólo medía 45 centímetros de longitud. Cinco años después se convirtió en una animal de 2.5 metros, y todavía se le permitía deambular libremente por toda la casa. Cuando los dueños del animal tuvieron un nuevo niño, éste sufrió un ataque de la boa. Diana Lewis, del RSPCA añadió que es del todo lógico que el animal viera en el niño una posible presa.
En Devonshire diversos socios de esta organización ecologista recogieron un caimán de más de 1.5 m, este animal vivía con sus dueños en un pequeño apartamento, en el que apenas podía desenvolverse.
En otro caso, sucedido en Yorkshire, la sociedad junto con la policía local requisaron dos linces asiáticos que estaban encerrados en una jaula de exiguas dimensiones.
Vista esta situación, que parece estar generalizándose en Gran Bretaña y en muchos otros países, la RSPCA exige de la administración que se añadan a la citada ley las boas constrictor y otros animales peligrosos como caimanes, cocodrilos, arañas venenosas, etc.