Legislación: Europa por delante,España por detrás.

Autor:  elmundo .es  Página Web: » El Mundo

El Gobierno británico prepara una ley que protegerá a los animales de compañía. Será delito que los dueños no proporcionen a sus mascotas un nivel mínimo de bienestar

Por: Irene Hernández Velasco. Corresponsal

LONDRES. Los siete millones de perros que se cuentan en Gran Bretaña aúllan de alegría. Y los ocho millones de gatos que se calcula viven por estas tierras ronronean de placer. Motivos para el regocijo no les faltan: el Gobierno de Tony Blair se muestra decidido a aprobar una ley que recoja los derechos básicos de los animales de compañía, una ley destinada a garantizar que perros, gatos, conejos y demás mascotas disfruten de unos niveles mínimos de bienestar.

Se acabó el tener al gato todo el día encerrado en casa, sin permitirle darse un saludable garbeo por el jardín. Y qué es eso de que los canes tengan que estar recluidos en un piso diminuto, sin poder dar rienda suelta a su instinto natural de correr.Están contados los días en los que los conejos se morían de asco metidos en una caja con alfalfa, sin nada que hacer. Y ay de aquél que ose torturar al canario confinándole a malvivir en la estrechez de una jaula pequeña. En breve, los británicos que se atrevan a maltratar así a sus animales de compañía estarán cometiendo un delito. Y tendrán por ello que rendir cuentas a la Justicia.

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Elliot Morley, está decidido a terminar con el sufrimiento que domina la existencia de muchas mascotas en el Reino Unido. Así las cosas, mañana mismo desvelará los puntos de una reforma legislativa que aspira a dotar a los animales domésticos de una especie de Carta de Derechos. «Necesitamos modernizar la ley y establecer unos estándares mínimos para los animales de compañía. Tenemos la obligación de tratar a nuestros animales de la manera en la que una sociedad civilizada espera que lo hagamos», indicaba Morley al rotativo The Sunday Times.

En estos momentos, la legislación que regula el tratamiento que las mascotas reciben en Gran Bretaña de manos de sus dueños se remonta a 1911. En base a esa normativa, las personas que infligen malos tratos a sus animales pueden ser condenadas a penas de cárcel. Pero la Justicia no puede actuar hasta que el mal no está hecho, hasta que la agresión contra el animal se ha producido.
Con la reforma legislativa que se pretende llevar a cabo, lo que se busca precisamente es poder intervenir antes de que el perro, el gato o el caballo sea víctima de flagrantes malos tratos.Y, para lograrlo, las autoridades estudian la posibilidad de tipificar como delito el que las mascotas vivan en una condiciones que les puedan generar sufrimiento. Dicho de otro modo: los dueños de animales de compañía que no proporcionen a sus mascotas unos niveles mínimos de bienestar se las verán con la Justicia.

Pero, ¿qué entienden por "mínimo" los responsables del departamento de Medio Ambiente británico? Ese es el quid de la cuestión. La Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales, que está colaborando con el Gobierno en la redacción de esta nueva ley, sí que tiene claro dónde hay que poner la raya. En su opinión, la Carta de Derechos de los animales debería recoger al menos cinco puntos. A saber: el derecho de las mascotas a disponer de comida y agua suficiente, a vivir en condiciones de bienestar, a ser atendidos por un veterinario en caso de caer enfermos, a dar rienda suelta a su comportamiento natural y a no ser maltratados psíquicamente.

"Hemos discutido estos puntos con los asesores del Gobierno.Se trata de unos criterios aceptados y fácilmente entendibles", indicaba a The Sunday Times Frank Widdowson, portavoz de la Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales. "Es vital que se apruebe una Carta de Obligaciones, de manera que todo aquél que tenga a su cuidado un animal de compañía tenga la responsabilidad legal de cumplir con esos estándares mínimos", añadía.

En España matar a un animal sólo cuesta una multa

Por: Agustín YanelAGUSTIN YANEL

MADRID. Abandonar a un animal doméstico o maltratarlo de manera cruel está considerado en el Código Penal una «falta contra los intereses generales», que se castiga sólo con una multa. Y esa condena no va a ser aumentada, por ahora, debido a la mayoría que tiene el PP en el Congreso.

Esa mayoría impidió el pasado 23 de abril que prosperaran cuatro proposiciones de ley planteadas por otros tantos grupos parlamentarios (PSOE, Izquierda Unida, Convergència i Unió y Grupo Mixto), que solicitaban que el maltrato cruel a los animales se considere un «delito» y se castigue con arrestos de fin de semana, e incluso con penas de prisión cuando se ocasione la muerte del animal.

El PP no se opone a que se castiguen con más dureza esas conductas pero, según el diputado Teófilo de Luis, es preferible esperar al informe que redactará la comisión técnica del Ministerio de Justicia que estudia una posible reforma del Código Penal antes de modificar «de manera precipitada» el actual Código.

Además, este diputado popular opina que, antes de aprobar esa modificación legal hay que cumplir las disposiciones actuales sobre esta materia, incluidas las de algunas autonomías, lo que mejorará la situación.

Otros partidos (PNV, Bloque Nacionalista Galego y Coalición Canaria) se abstuvieron en la votación, porque consideran que el Código Penal no es el mejor instrumento para evitar el maltrato a los animales.

El diputado de CiU señaló que las más de 600.000 firmas pidiendo la modificación del Código Penal habían representado una campaña inconmesurable, liderada por la Fundación Altarriba, y que llevaba un mensaje claro y directo de nuestra sociedad al Congreso de los Diputados.