Por:Pau Echauz
Lleida multará hasta con 1.800 euros a quien lleve un perro a zonas infantiles. Las sanciones irán de 400 a 600 euros y de 600 a 1.800, según la intencionalidad, la reincidencia, su complejidad y sus consecuencias.
La Paeria endurecerá las sanciones por incumplimiento de la ordenanza de recogida de excrementos de perros en parques y jardines en el nuevo proyecto de las normas municipales sobre tenencia, cría y venta de animales de compañía, cuyo anteproyecto está ultimando estos días. En el apartado de sanciones, la Paeria podrá interponer multas de hasta 1.800 euros como máximo al propietario por pasear el perro sin correa y dejarle defecar en zonas de juegos infantiles. Con todo, la concejal de Medi Ambient, Mercè Rivadulla afirma que para hacer cumplir la nueva ordenanza sería necesario al mismo tiempo habilitar espacios vallados (pipi-can) en diferentes barrios para que los perros puedan correr en libertad y efectuar sus defecaciones que el propietario luego recogerá y depositará en la papelera correspondiente.
Las sanciones previstas en esta nueva ordenanza van de 400 a 600 euros y de 600 a 1.800 euros según la intencionalidad, la reincidencia, su complejidad y sus posibles consecuencias. Según la concejal, desde que la Paeria habilitó una brigada de guardias de paisano se nota una mejora en este aspecto "porque hay un efecto disuasorio y además hemos podido denunciar con todas las pruebas". El importe máximo es el que se prevé en la ley de Protección de los Animales que obliga a los ayuntamientos a adecuar y reformar sus ordenanzas sobre animales. La nueva ordenanza multará por llevar el perro sin correa y por defecación, pero también por no comunicar su pérdida o por no llevar el chip obligatorio de identificación. En Lleida hay actualmente unos 7.000 perros censados.
"Se pretende regular también las condiciones en las que se han de conservar y cuidar los animales a cargo de propietarios, de comerciantes y también de zonas de cría", afirma Rivadulla. En este sentido se fijan unas condiciones para tener animales y se prohibe que estén a la intemperie en balcones y terrazas, en un lugar cerrado sin ventilación o en condiciones climáticas extremas. Se fijará un cupo de animales que se puedan tener en casa y se quiere evitar también que los perros de guardia estén atados permanentemente.
Otro apartado regula las condiciones para la propiedad y tenencia de animales que puedan ser peligrosos. El nuevo borrador ha recogido sugerencias de las asociaciones protectoras de animales y del Col · legi de Veterinaris.