La Guardia Civil en la denominada operación “LIANA”, llevada a cabo en las provincias de Alicante, Murcia, Almería y Albacete, ha desarticulado una red de traficantes de animales exóticos procedentes de África, que eran vendidos en nuestro país como mascotas. La operación se ha saldado con la detención de 11 integrantes de la red y la recuperación de 11 monos vivos y 5 muertos debido a las pésimas condiciones de transporte y alimentación a las que eran sometidos.
Las investigaciones se iniciaron a primeros de año, cuando la Guardia Civil observó la proliferación en las provincias levantinas de diversas especies protegidas, que eran adquiridas como animales de compañía, por lo que se estableció un dispositivo de control de este tipo de actividad.
Tras las primeras investigaciones, se descubrió que podría tratarse de un grupo organizado dedicado a introducir en España primates de pequeño tamaño, reptiles y aves exóticas, procedentes en su mayor parte de los países del Golfo de Guinea.
Morían casi el 30 por ciento de los monos
La introducción en España se realizaba por vía aérea de forman ilegal, en los equipajes personales de los integrantes de la organización. La sedación de los ejemplares y el hacinamiento durante el transporte ocasionaba una mortandad de casi el treinta por ciento, en el caso de los monos que viajaban en estas condiciones.
A pesar de esta elevada mortandad, los traficantes obtenían una gran rentabilidad, ya que cada ejemplar era vendido a particulares por cerca de 3.000 euros, mientras que ellos los habían comprado por tan sólo 5 ó 6 euros.
Una vez en nuestro país, desde una tienda de compraventa de animales de compañía, del término municipal de Elche, se captaba a los compradores y se distribuían los animales a otros establecimientos de las provincias levantinas.
Tras estas investigaciones, se tuvo conocimiento de que la organización estaba en posesión de una partida de monos de la especie "miophitecus talapoin", por lo que se procedió al control de los responsables y se presenció una transacción de varios ejemplares en la provincia de Valencia.
En ese momento fueron detenidas 3 personas y se recuperaron 10 de estos ejemplares vivos, que habían permanecido cultos en el interior de un desguace. En los registros practicados a continuación se recuperó otro ejemplar vivo y cinco que ya habían fallecido, y que habían sido enterrados en el interior del recinto del mencionado desguace.
Posteriormente, se llevaron a cabo actuaciones en las provincias de Alicante, Murcia, Almería y Albacete, en las que fueron detenidos otros 8 integrantes de la red.