Gracias a ellos, hoy podemos mirar sobre el mapa la distribución del quebrantahuesos
y esperar, con cierta esperanza, el tan deseado salto de la especie a aquellos
territorios que antaño poblara, como Los Picos de Europa o el Sistema Ibérico
de los que jamas debió desaparecer. Ninguno de ellos busca reconocimiento ni
beneficio económico alguno en su labor, hasta 20 años de callada dedicación
a este menester así lo demuestran. Estas personas no solo no han recibido el
merecido reconocimiento, si no que tampoco han sido ayudadas económicamente
en su labor, y si hablamos del dinero destinado a la conservación de la especie,
no hablamos de cantidades nimias. Su valiosa labor podría facilitarse o potenciarse
con muy poco, pero lejos de ello han sido velada y aviesamente omitidos, menospreciados,
y en muchas ocasiones utilizados. Quizás los gestores de estos fondos no conozcan
esta sólida realidad, o peor aun, hayan sido deliberada y maliciosamente desinformados,
por aquellos que si buscan un negocio en el quebrantahuesos
El caso del alimoche (Neophron percnopterus) hoy preocupa sobremanera. El
uso del veneno en los cotos de caza para el control de predadores, injusto e
innecesario a todas luces, esta causando estragos. En tan solo la última década
hemos perdido la mitad de la población española, con mucho la más importante
de Europa. La alimentación suplementaria se ha mostrado y muestra también eficaz
con esta especie, pero el uso del veneno frena cualquier atisbo de recuperación
siendo su situación actual de alarmante declive. Solo habrá esperanza para la
especie si se consigue erradicar el veneno de nuestros campos, estas son las
reservas de las que hablábamos para el caso del alimoche, especie además migradora
y por tanto, de difícil control y seguimiento. Todas las A.A.S. cuentan con
su cartel indicador. El de Bierge es el único que reza "AREA DE ELIMINACION
DE CADAVERES", ya que funciona a modo de muladar tradicional recibiendo únicamente
cadáveres íntegros.
El Fondo Amigos del Buitre, se constituye como tal y comienza, en 1986, a normalizar
áreas de alimentación suplementaria para aves carroñeras en distintas localidades
del altoaragon, si bien esta actividad la venían llevando a cabo los socios
fundadores como iniciativa personal con anterioridad, desde 1980 aproximadamente.
En estos lugares, se realizan aportes de comida a estas aves en colaboración
con el mundo rural y con la colaboración de distintas entidades y asociaciones.
El conjunto de estas Areas de Alimentación Suplementaria constituye el llamado
Proyecto Gypaetus-percnopterus. Los nombres latinos de quebrantahuesos y alimoche
se combinan para dar fuerza a la base del proyecto, que consiste, fundamentalmente,
en la creación y posterior manutención de comederos, Areas de Alimentación Suplementaria
técnicamente (A.A.S. en adelante), que pretenden sustituir a los antiguos muladares
rurales en áreas controladas sanitariamente, donde la diversificación de alimento
se evalúa y orienta a los niveles óptimos de aprovechamiento por parte de las
aves.
El Fondo Amigos del Buitre, se constituye como tal y comienza, en 1986, a
normalizar áreas de alimentación suplementaria para aves carroñeras en distintas
localidades del altoaragon, si bien esta actividad la venían llevando a cabo
los socios fundadores como iniciativa personal con anterioridad, desde 1980
aproximadamente. En estos lugares, se realizan aportes de comida a estas aves
en colaboración con el mundo rural y con la colaboración de distintas entidades
y asociaciones. El conjunto de estas Areas de Alimentación Suplementaria constituye
el llamado Proyecto Gypaetus-percnopterus. Los nombres latinos de quebrantahuesos
y alimoche se combinan para dar fuerza a la base del proyecto, que consiste,
fundamentalmente, en la creación y posterior manutención de comederos, Areas
de Alimentación Suplementaria técnicamente (A.A.S. en adelante), que pretenden
sustituir a los antiguos muladares rurales en áreas controladas sanitariamente,
donde la diversificación de alimento se evalúa y orienta a los niveles óptimos
de aprovechamiento por parte de las aves. |