El Centro de Recuperación de Cigüeñas de la Casa de Campo recoge actualmente a 11 ejemplares de cigüeñas blancas. Dos de ellas serán puestas en libertad el próximo mes de febrero, mientras que el resto, cigüeñas irrecuperables debido a su incapacidad, permanecerán en el recinto de forma permanente. Además, en el centro hay un gran número de fauna acuática y anfibia que permite a las cigüeñas recuperarse de sus heridas en un hábitat cercano a la naturaleza.

El Centro de Recuperación de Cigüeñas ubicado en la Casa de Campo se encuentra con un número importante de ejemplares que necesitan cuidados específicos al estar heridos o incapacitados. El recinto comprende un centro de recepción y curas para acoger ejemplares en estado delicado, que necesitan mucha atención y tranquilidad, así como una cabaña que cumple la función de lugar de trabajo y almacén de materiales. A su vez, tiene un recinto de musculación que cuenta con una charca somera y cuatro plataformas-nido elevadas para posibilitar la reproducción, y un área de estancia en semilibertad, con dos charcas y diversas plataformas para la instalación de nidos, destinadas a ejemplares incapacitados para el vuelo pero que, sin embargo, no necesitan recibir cuidados especiales. En la actualidad, este recinto verde recoge a un total de 11 cigüeñas blancas, de las cuales cinco son irrecuperables "porque son ejemplares que tienen cortado el ala o fibrosis", ha declarado el veterinario del centro, Juan López.
Otras cuatro cigüeñas se encuentran instaladas en el Centro de Observación de Aves "porque también son ejemplares que no pueden volar y en este recinto están muy bien", señala López. Esta instalación está dotada de elementos de atracción para las aves y de un observatorio de madera perfectamente integrado con el entorno, destinado a procurar su contemplación a escasa distancia sin alterar su comportamiento. Las aves disponen de varias charcas naturalizadas con abundante vegetación palustre, numerosos comedores con abastecimiento permanente, cajas-nido para su reproducción y abundante vegetación productora de fruto, introducida específicamente con el fin de procurar alimento, protección y un medio adecuado para la nidificación de las aves. "Las cigüeñas están adaptadas a este entorno y su calidad de vida es bastante aceptable", agrega el veterinario de la Casa de Campo.
En el Centro de Recuperación de Cigüeñas también se encuentran dos ejemplares que están totalmente sanas "y que se pondrán el libertad en febrero porque es la época adecuada, no antes", señala Juan López. Estas cigüeñas residen en la denominada carpa de vuelo "porque son las únicas que ahora mismo pueden volar", puntualiza López. Una vez llegue el momento de soltarlas, introducirán a las aves en el espacio libre "y seguramente tardarán dos semanas en irse, porque se acostumbran a vivir aquí y luego no se quieren ir", destaca el veterinario encargado del centro. El número máximo de cigüeñas que han habitado en el centro ha sido de "20 ejemplares, que es la capacidad adecuada, porque con un número mayor quizás estaríamos un poco apretados", resalta.
Todas las cigüeñas que llegan al Centro de Recuperación de la Casa de Campo proceden de Buitrago de Lozoya o del Centro de Recuperación de Fauna Salvaje (GREFA), cuyo objetivo principal es dar los cuidados necesarios a los animales para que puedan ser liberados.