Intoxicación en el gato

Autor:  Juan  Rejas López  Página Web: » Univer. León: Dpto. Patología Animal

gato tumbado

Las intoxicaciones accidentales en el gato siempre son menos frecuentes que en otras especies debido fundamentalmente al comportamiento de los felinos.

El número de sustancias que pueden provocar intoxicaciones en los gatos es muy numeroso. Hoy en día existe aún poca información sobre los efectos en los gatos.

Ciertamente el diagnóstico exacto es importante para establecer el tratamiento en un animal intoxicado, ya que una vez conocido éste es relativamente sencillo establecer la terapéutica adecuada con las máximas garantías de éxito. Pero por lo general suele ser difícil establecer el diagnóstico de intoxicación, al menos de una intoxicación concreta.

Cuando observe un cuadro clínico caracterizado por trastornos neurológicos, o bien por vómitos y diarrea, y/o alteración respiratoria aguda, se puede sospechar de un envenenamiento, pero siempre con la debida precaución, ya que ninguno de estos síntomas son exclusivos de intoxicaciones y pueden ser consecuencia de otro tipo de alteraciones.

En resumen podemos decir que sólo debemos diagnosticar una intoxicación desde el punto de vista de la exploración clínica, después de considerar todos y cada uno de los posibles agentes etiológicos de la enfermedad.

El tratamiento de las intoxicaciones o de los accidentes que pueden producir intoxicación en los gatos, debe comenzar con un tratamiento «higiénico» tan pronto como sea posible, incluso iniciado por el dueño desde el momento en que se comunique con el VETERINARIO hasta que el mismo comience a trabajar con el gato (por ejemplo en los casos que inicialmente se contacta por teléfono). La actuación terapéutica será diferente según el animal sea asintomático, o presente síntomas. En este segundo caso después de evaluar al paciente se aplicará un tratamiento para estabilizar al enfermo, incluso antes de haber finalizado totalmente la exploración y de recibir la información de los análisis requeridos, y por tanto antes de emitir el diagnóstico. En los casos asintomáticos, y en los sintomáticos una vez estabilizados, se procederá a realizar el tratamiento descontaminante, además del tratamiento específico con antídotos, cuando se conozca el agente causal de la intoxicación y se disponga del antídoto.

Si el animal presenta síntomas de excitación del sistema nervioso central, el propietario debe tener precaución al manejarlo para evitar, tanto que el animal se autolesione, como que lesione a quien lo maneja. Esto puede conseguirse envolviendo el gato en una toalla, manta o algo similar, permitiéndole que mantenga fuera sólo la cabeza. Si el gato tiene el material tóxico contaminando su piel (y/o capa), deberá sujetarse lo suficientemente para impedir la ingestión del tóxico a través del lamido. Si se sospecha que el animal ha ingerido el veneno, también resulta beneficioso administrar un emético para inducir el vómito, por ejemplo una cucharadita de sal de mesa, bicarbonato sódico, o agua oxigenada, ya que frecuentemente se suele disponer de estas sustancias en los domicilios.

Con frecuencia, en los casos de envenenamiento se precisan cuidados intensivos para procurar la supervivencia y recuperación del animal.

El tratamiento en todos los casos, deberá ser recomendado y supervisado por el VETERINARIO.

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